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Opinión

UN GOBIERNO LIMPIO

De Panamá a Singapur: Betty Brannan Jaén

Betty Brannan Jaén

WASHINGTON, D.C. –Un artículo en la revista The Economist llamó mucho la atención en Panamá esta semana. El artículo toma nota del increíble frenesí de construcción y comercio en nuestro país, pero advierte que lo que Panamá de veras necesita es “un gobierno tan impresionante como lo es su crecimiento”. Sin un gobierno “bueno” en el sentido de lo que analistas extranjeros denominan “good governance” –es decir, un gobierno limpio, respetuoso de los derechos y las libertades de su pueblo, que con inteligencia y paciencia escoge e implementa sus políticas públicas– de poco servirá llenarnos de edificios altos y proyectos faraónicos.

The Economist planteó la idea –nada nueva– de que Panamá está posicionándose para ser “el Singapur de Centroamérica”, aunque nuestro país tendrá que superar algunos obstáculos serios. Da la casualidad que Alberto Alemán, administrador del Canal de Panamá, habló recientemente en Washington de esa misma comparación entre Panamá y Singapur, pero lo hizo de manera mucho más optimista.

La tesis de Alemán, según expuso en una charla en mayo, es que la ampliación del Canal tendrá no meramente el efecto de convertir a nuestro país en el Singapur de las Américas, sino que impulsará que Panamá sobrepase el modelo de Singapur como eje de comercio y logística de su hemisferio. Como verán, el análisis de Alemán –un ingeniero– se fija más en aspectos técnicos que en “buen gobierno”.

“Panamá será mucho más que Singapur”, afirmó Alemán. Admitió que por ahora “nos falta mucho para alcanzar a Singapur”, pero dijo que cuando Panamá haya implementado programas que aprovechen sus ventajas geográficas al máximo, nuestro país podrá ser en su región un centro más importante de lo que Singapur es en la suya. Una razón esencial, según Alemán, es que Panamá conecta dos océanos y Singapur no.

En el mismo evento, William Lane, alto funcionario de Caterpillar, planteó esto de manera jocosa: “Si ahora Panamá dice que quiere ser el Singapur de las Américas, algún día Singapur dirá que quiere ser el Panamá de Asia”.

En ese evento, pese a su optimismo, Alemán sí reconoció dos fallas que habrá que corregir si Panamá quiere sobrepasarse a Singapur: excesiva burocracia y pobre infraestructura. Pero The Economist, fijándose más en aquello de good governance, advirtió de varios otros obstáculos. Primero, corrupción. En los rankings de Transparencia Internacional, Singapur está en primer puesto (empatado con Dinamarca y Nueva Zelanda) mientras que Panamá aparece en el puesto 73. Segundo, educación. The Economist menciona un estudio internacional en que Singapur quedó en cuarto puesto, mientras que Panamá quedó casi de último. Otras fallas que The Economist menciona son gran desigualdad, instituciones débiles y preocupación en cuanto a la justicia y el imperio de la ley.

El artículo termina advirtiendo de un temor que muchos panameños compartimos y del que el propio Alemán no puede hablar en voz alta: el temor de que vampiros políticos se apoderen del Canal. Creo no estar sola en la percepción de que esos vampiros políticos ya están rondando, en espera de la salida de Alemán. Lo que The Economist describe como el temor en cuanto al Canal es que el gobierno lo capture y lo administre como una vaca para ganancias a corto plazo [short-term cash-cow], como ha pasado con Pemex, la empresa petrolera estatal de México. Sin embargo, mi temor va mucho más lejos que eso; temo no meramente un Canal mal administrado sino uno administrado, como todo lo demás en el gobierno, como piñata para que algunos pillos se llenen los bolsillos. Ojalá que resulte un temor infundado.

En todo caso, “Martinelli no está ayudando” a superar los problemas que impiden un verdadero desarrollo, observó The Economist. Al concluir el artículo, la revista británica sentenció esto, brutalmente: “Si Panamá no limpia su gobierno, arriesga convertirse en el próximo México, en vez del próximo Singapur”.


opinador
Hace 10 mess

Cuando ellos dicen falta de infraestructura, no se refieren ha edificios, sino a alcantarillados, acueductos, sistemas de redes eléctricas de buena calidad, etcétera. Lo que ellos quieren decir es que infraestructura no es sólo rascacielos y cosas que vemos a simple vista, también están las construcciones que no vemos a simple vista, pero son de vital importancia como las mencionadas y prueba es que nuestros sistemas de drenajes son pésimos, pregúntele a los que asistieron a la inauguración del edificio de Donald Trump. En la parte educativa estamos mal, pocas horas de estudio en especial en las escuelas públicas que poseen pocas horas de clases y no imponen mucha disciplina, leyendo en otra página de Internet me di cuenta de que en países como Corea Del Sur los chicos tienen largos días de clases, una chica sur-coreana dijo que entraban a las 8:30 AM a la escuela y salían a las 7:00 PM, si comparamos el tiempo de estudio allá y acá es obvio quien producirá mejores estudiantes, tampoco digo que exageremos en el tiempo de clases, pero si las clases iniciaran a las 7:00 de la mañana y acabaran a las 2:00 de la tarde en las escuelas públicas(en las privadas ya es así) y los policías pudiesen atrapar a los que se fugan de clases y multarlos, se acabarían los problemas. Se que estas medidas suenan fuertes, pero en un país con tanta indisciplina como el nuestro se necesitan medidas fuertes ya que se ha probado de que las medidas suaves no sirven en el panameño promedio ya que el panameño sólo aprende por la fuerza.

Cannis23
Hace 10 mess

De acuerdo opinador, pero las infraestructuras ya tienen su "go", se estan haciendo (el metro, saneamiento de la bahia, proyecto CHAN) y a paso de liebre, o no? La productividad esta intimamente vinculada al indice economico de un pais y no se logra con arreglos cosmeticos al sistema educativo. Mira Estados Unidos, menos hombres y mujeres se estan inscribiendo en carreras de ingenieria que garantizaban un empuje real y no virtual al dinamo de su economia, no como eso de ser corredor de bolsas. Renunciaron al conocimiento para ir tras el dinero facil, que ya ves los resultados ahora. Recortes y mas recortes y la poda sigue...han tenido hasta que cancelar sus famosos Shuttles espaciales. Si hay algo que copiar al carbon del modelo singapurence es su sistema educativo entre otras cosas para poner los bueyes delante de las carretas y ver si Oppenhaimer tenía razón. Es un caballo ganador

Cannis23
Hace 10 mess

Lei The Economist, fuente de referencia de prestigio en las altas latitudes y que nos ha radiografiado con pasmosa calibrez, que debemos ser mesurados al proyectar al pais sin apasionamientos con eso de ser Singapur de America; cuando equivocamos el pilar que hay que desarrollar que es la educacion y que en cambio el Sr. Zubieta dice que es falta de infraestructura. Hay que atraer con incentivos a las mejores universidades del orbe con el mismo interes que se atrae a Carterpillar, DELL, etc, o el cabildeo del TPC. The Economist resalta la piedra en el camino que hay que despejar, pero que se tiende mejor patearla con el pie desnudo.

Iván Pérez
Hace 10 mess

Cada uno debe poner su MONTAÑA de cooperación. Nada de granito, repito, MONTAÑA!!!! La Prensa ya empezó con este nuevo sistema de opiniones. Ya se dejaron de la antipática costumbre de censurar. Los desaforados y ofensivos serán eliminados, sugiero temporalmente, para que aprendan. No vale el ostracismo permanente. Una semana es una condena perpétua. No se salgan de la tangente, eh? LA LIBERTAD DE EXPRESIÓN Y PRENSA ES SAGRADA!!!. Felicitaciones a los directivos.

Melk
Hace 10 mess

Interesante recopilación. Auque solamente se queda en la gestión de gobierno. Pero ¿que hacemos los ciudadanos? ¿porqué los gremios que debían ser independientes? Ellos, que deben contribuir al debate serio y proponer alternativas de soluciones, se han subordinado al ejecutivo al elegir representantes claramente vinculados al señor presidente y a su forma de ver la sociedad. El otorgamiento de canonjías y su recibimiento por parte de algunos "lideres" de seguro nos llevará a lo que la autora expresa en su última línea y que señala que es tomada del Economist

IncreiblePeroCierto
Hace 10 mess

La principal diferencia entre Singapur y Panamá está en el tipo de inversión que toma prioridad. En Singapur, la educación y la inversión en las nuevas generaciones son prioridad. Los Singapuranos gozan de las mejores escuelas del mundo y tiene una fuerza laborar altamente capacitada y emprendedora. En cambio Panamá ha dado prioridad a la infraestructura, mal planeada y con visión a corto plazo. Muchas veces la calidad pierde ante la velocidad. Pero esto es un error. Reconstruir es mucho más caro que construir por primera vez. El costo de los errores en este momento de nuestra vida como país es enorme y definirán si seremos Singapur o México. Panamá, la buena noticia es que los cambios necesarios para cambiar nuestro rumbo son fáciles. 1. Inversión en educación (pre-Kínder hasta universidad), 2. Plan maestro y visionario para la infraestructura que toma en consideración el medio ambiente, el transporte, la cultura, y nuestra proyección de la civilización Panameña.
Los comentarios son responsabilidad de cada autor que expresa libremente su opinión y no de Editorial por la Democracia S.A.

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