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Opinión

CASO NORIEGA

De tal palo...: Betty Brannan Jaén

Betty Brannan Jaén

WASHINGTON, D.C. –No sé si debí sentirme aludida en un artículo que Thays Noriega publicó el 6 de julio en La Estrella. Ella allí describe una mujer que constantemente escribe desde el extranjero, aparentemente motivada por “8242 días de atracción fatal por el MAN”. Siento que no hay posibilidad alguna que eso se refiera a mí, porque ni siquiera la cabecita más hueca, más entregada a la cloaca, y más influenciada por las perversiones de un padre como Manuel Antonio Noriega puede haber contemplado por un solo segundo que lo que me motiva a escribir del caso Noriega es una “atracción fatal” por semejante reptil.

Supongo que será un mal de familia, porque el mismo Noriega, según he leído, acostumbraba deleitarse con fantasías de perversiones sexuales; de allí venía, por ejemplo, su afán de amenazar a los presos políticos con violación. Los que nos opusimos a su dictadura, por otro lado, lo hicimos motivados por fantasías de un Panamá respetuoso de los derechos de sus ciudadanos, no gobernado sangrientamente por un tirano que había vendido su persona a la CIA y su país a narcotraficantes colombianos. Lamento que valores como libertad, derechos humanos y justicia excedan el alcance intelectual de la familia Noriega, pero estos jugaron un rol vital en la lucha por deshacernos de la dictadura y todavía motiva a que muchos panameños sigamos en la lucha, aunque la vida nos haya llevado lejos de Panamá.

Otra cosa que la joven Noriega aparentemente aprendió de su padre es decir que la verdad es mentira. En sus memorias, Noriega se queja de que las televisoras estadounidenses, repetidamente, lo mostraban agitando un machete. “Repítelo mil veces... y ganarás la guerra psicológica, pero la imagen era un fraude”, escribe Noriega, como si aquello del machete hubiera sido falso.

La joven Noriega utiliza la misma táctica en su artículo, al escribir esto: “Jamás he escuchado decir de la boca de Manuel Noriega... que desea retirarse a una hamaca a jugar con sus nietos. Pero una mentira repetida muchas veces se puede convertir en una verdad para los incautos”. Ella, convenientemente, omite señalar que el origen de esa supuesta “mentira” fue nada menos que el abogado defensor de su padre, Frank Rubino. Noriega “quiere sentarse en su balcón en una mecedora con sus nietos”, dijo Rubino a The Miami Herald (11 de marzo de 2004). “Solo quiere sentarse en su balcón y jugar con sus nietos”, dijo Rubino a BBC (27 de abril de 2010). “Quiere regresar a su país, sentarse en su mecedora, gozar de sus nietos, y ser un viejo estadista”, dijo Rubino a National Public Radio (25 de julio de 2007). Quien haga una búsqueda de dos minutos en Google encontrará esas citas y otras más, porque ese cuento de un Noriega inofensivo jugando con sus nietos ha sido arma propagandística de Rubino por muchos años. Como bien observan las familias Spadafora y Giroldi, a ellos también les gustaría que Hugo y Moisés pudieran estar gozando ahora de sus nietos.

Pero en sus memorias, Noriega niega responsabilidad por esos asesinatos y por todo lo demás que ocurrió bajo su tiranía. Allí, como en su perorata durante el juicio en París el año pasado, Noriega ni siquiera admite que su gobierno era ilegítimo. En París, Noriega osó alegar que en 1988-1989, él “estaba buscando la figura política para llevar al país a la democracia por elecciones populares”. Hasta entonces, declaró Noriega, el sistema de gobierno en Panamá había sido –por Constitución– un poder compartido entre “el presidente político y el mando de las Fuerzas Armadas”, con las dos partes trabajando “en equipo”. Según él, “el papel del presidente era un papel administrativo... debidamente coordinado con las Fuerzas Armadas”. Noriega hasta dijo que esto era “un sistema agradable”.

Un hombre así –todavía entregado a la maldad y a la mentira– no merece nuestro perdón.


ASIEIRO
Hace 9 mess

Betty aprenda algo de estas palabras sabias. Que odio refleja usted en las suyas. PACIENCIA Y DOMINIO DE SÍ La pasión del injusto no puede justificarse, porque el ímpetu de su pasión le hará caer, El hombre paciente aguanta hasta el momento oportuno, y al final su paga es la alegría. Hasta el momento oportuno retiene sus palabras, por eso muchos alaban su prudencia. Eclesiástico, 1, versículos 22-24

Tito P
Hace 10 mess

Bien hecho Sra. Betty. La señora Thays sabe quién es y a quién está defendiendo. Ella sabe la consecuencia de sus palabras y era obvio que esperaba una respuesta. Sinceramente, yo perdoné ya al señor Noriega, pero no por eso tenemos que tener a su hija abriendo heridas defendiendolo. Olvidémoslo y pasémos la página. No sobreextienda el perdon que algunos le han dado a su padre, Thays.

Stanley
Hace 10 mess

otra persona que no vivio la dictadura ... las hijas de Noriega no eran unas niñas cuando sucedio lo que sucedio .... el articulo de BBJ si bien es cierto esta muy visceral (no es su estilo) dice la pura realidad de los que si VIVIMOS la cruel dictadura de aquel nefasto hombre .... Ni el cielo se merece

Luis Tapia Egoávil
Hace 10 mess

El pecado de algunos pueblos, es a veces NO ser lo suficientemente enérgico en condenar y juzgar a quienes cometen crímenes de lesa humanidad, me llama la atención y me extraña que haya algunos que quieran hacer pasar por agua tibia a este CRIMINAL, cierto los hijos no tiene la culpa, esto es si NO avalan los pecados del padre, cosa que parece no se da con al menos esta hija, hay que tener muy poca vergüenza para atreverse a defender semejante personaje, aún sea el padre. Por crímenes de lesa humanidad según nuestra legislación no califica para casa por cárcel, por tanto este delincuente debe terminar sus días en la cárcel común, POR JUSTICIA!

MI OPINION
Hace 10 mess

Cada panameno tiene su opinion de Noriega, algunos fueron mas afectados q otros con sus acciones, de algunos sabemos su historia o mal momento. La Sra. Brannan ha seguido al pie de la letra la vida de Noriega y debe ser por una razon poderosa. Si nos ilustrara la entenderiamos mejor. El perdon es un proceso donde aceptas de manera humilde tu error y prometes "no hacerlo mas" No veo en la familia Noriega esa posicion. Yo creo que la Sra. Noriega y su familia deben aceptar su error y las consecuencias sin decir palabra alguna...

Serendipity
Hace 10 mess

Betty Brannan - desafortunadamente - en vez de llamar la atencion a los abusos de Manuel Noriega ha llamado la atencion a su estado mental.

camilos
Hace 10 mess

"Siento que no hay posibilidad alguna que eso se refiera a mí, porque ni siquiera la cabecita más hueca, más entregada a la cloaca, y más influenciada por las perversiones de un padre como Manuel Antonio Noriega puede haber contemplado por un solo segundo que lo que me motiva a escribir del caso Noriega es una “atracción fatal” por semejante reptil". Aunque uno adverse a otro con mucha carga emotiva, no hay necesidad de dirigirse a una persona en esos términos. Eso lo llamo confundir a la persona con sus creencias o actuaciones. Conclusión: Betty dañó el artículo desde el primer párrafo. Lo ilustraré con una anécdota de la autobiografía de García Márquez, Vivir para contarla: cuenta Gabo que él y sus amigos se reunían los fines de semana para compartir, comer y tomarse el pelo. Entre conversaciones y bromas, muchas tomaduras de pelo eran pesadas muchas veces. Pero si alguien se paraba de la mesa por estar enojado, perdía. Pues bien, quien se enoja y no sabe controlar el enojo al responder una crítica o cuestionamiento, pierde. Pierde porque no responde con la razón sino con emociones descontroladas.

Cannis23
Hace 10 mess

La señora Jaen tiene la razón aunque aflora el pasionismo en sus escritos que desvirtúa un tanto la objetividad. Mira el árbol y no el bosque, que no desentona y aportaría elementos para llegar a la verdad en hechos ineludibles, que solo alguien que quiera tomar parte en una u otra opinión, solo porque sí, estaría negando la historia con riesgo que se repita. Un tanto menos Alvaro Vargas Llosa y una dosis más en el estilo de Oppenhaimer ayudaría.

no olvido
Hace 10 mess

Señores por favor, lo que la Sra Bhranan escribe y detalla no es mas nada que LA VERDAD del sentir de una gran mayoría de los panameños; JÓVENES EN ESE MOMENTO, que estuvimos en las calles Y QUE VIVIMOS todos los vejámenes y el desprecio que transpiraban todos los alimañas pegadas a las botas de los militares, llámense, lamebotas, G2s, PRD`s o seudo asesores, seudo dirigentes con bayonetas y demás criaturas. Por mas que quieran justificar en nuestro país se ha tratado de que olvidemos todo lo sucedido. NO SE EL PORQUE.Aquí no se ha hecho justicia. Los que robaron, mataron, secuetraron, etc....todos se acogieron al silencio y se pusieron una biblia bajo el brazo,,,,y aquí no ha pasado nada. Los nuevos millonarios de la dictadura todos tienes sus millones mal-habidos y aquí no ha pasado nada.......y así podemos seguir detallando. De que justicia pueden los Noriega hablar?

no olvido
Hace 10 mess

Señores por favor, lo que la Sra Bhranan escribe y detalla no es mas nada que LA VERDAD del sentir de una gran mayoría d elos panameños que estuvimos en las calles Y
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