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Opinión

PREVENCIÓN

Dengue, una enfermedad mediática: Xavier Sáez-Llorens

Xavier Sáez-Llorens

Debemos aceptar que gran parte de nuestra sociedad es inculta e iletrada. El panameño promedio no lee y ha recibido una educación pública de pobre calidad. Si mantiene apagada la TV local, vivirá sin información. Si la enciende, vivirá desinformado. Tristemente, el nivel de conocimiento de la población es directamente proporcional al grado de alfabetización de los reporteros. Salvo excepciones ilustres, el panorama resulta desalentador. Los directores de medios buscan ratings sin importar lo que transmiten. Su objetivo es ganar dinero. Los periodistas buscan protagonismo generando crisis, aunque no exista. Su objetivo es incrementar comisiones, figurar como analistas políticos o aspirar a cargos en el Gobierno.

Como apuntaba el escritor argentino Arturo Jauretche, “la libertad de expresión es solo una máscara de la libertad de empresa”. A mi juicio, el papel principal de los medios debería ser causar pánico en los gobernantes y preocupación en los ciudadanos. En este país, empero, ocurre justamente a la inversa. La infección hospitalaria por KPC tuvo un horroroso manejo mediático, aunque algunos cronistas irresponsables siguen convencidos, por orgullo o ineptitud, de que actuaron bien. Más deplorable aún fue la bochornosa actitud de varios galenos, anteponiendo lóbregas agendas a décadas de estudio. Lamentablemente, el daño ha sido abismalmente superior al beneficio. El dengue, por el contrario, requiere una participación contundente y constante de los recursos escritos, radiales y televisivos. Desde esta columna, deseo contribuir a que la información vertida a la población sea, esta vez, correcta y actualizada.

La culpa principal del cúmulo temporal de casos severos de dengue observado en las últimas semanas reside en los deficitarios hábitos higiénicos de los istmeños. Si bien es cierto que las autoridades del Minsa deben ejercer una estrategia persistente en prevención, la intensificación de la enfermedad se debe a los elevados índices de infestación del mosquito Aedes en comunidades populosas y a la enorme cantidad de criaderos en los vecindarios. Si a esto agregamos la circulación concomitante de varios serotipos del virus, la mesa está servida para que la infección cause estragos. Las fumigaciones tienen muy poco impacto en la mitigación del agente causal porque solo diezman transitoriamente al mosquito adulto, sin alterar la evolución de las larvas en su fase acuática. La hembra es el insecto que transmite el virus a un ser humano susceptible. Esta solo tiene entre 15-30 días de vida, pero deposita huevos en dos y tres ocasiones como promedio. Cada desove puede resultar en 140 huevos. Es decir, por cada mosquito que muere hay al menos 300 larvas que nacen, particularmente en los meses más lluviosos. Por tanto, la prevención dependerá de aniquilar los insectos adultos y paralelamente erradicar los potenciales criaderos.

Hace cinco años cambió la clasificación de esta enfermedad a nivel mundial. Ya no se habla de forma clásica y variedad hemorrágica, sino de dengue y dengue grave. El dengue, a su vez, se divide según la ausencia o presencia de signos de alarma. Esta nueva nomenclatura facilita la sospecha rápida de la infección, por métodos clínicos, ayuda a anticipar el progreso hacia estadios severos y propicia un tratamiento oportuno. Antes, el médico basaba su diagnóstico en pruebas de laboratorio, lo que en muchas ocasiones resultaba en demora para actuar de manera eficaz. Lo más importante para el público es saber identificar los signos de alarma. Estos usualmente aparecen después de los primeros tres días de fiebre elevada, dolores osteomusculares, vómitos esporádicos, dolor de cabeza (detrás de los ojos) y manchas rojas en cuerpo. En este período inicial, solo basta tomar antitérmicos (paracetamol) y abundantes líquidos orales. Entre el 4-6 día de enfermedad, al caer la temperatura corporal, hay que estar alerta al desarrollo de dolor abdominal intenso y persistente, vómitos a repetición, hinchazón de extremidades (edema), irritabilidad, desorientación, sangrados por piel, orina, nariz, heces o encías, menstruación excesiva y dificultad para respirar. Ante la aparición de estas manifestaciones, el paciente debe buscar atención médica y practicarse un examen simple de laboratorio para conocer hematocrito y plaquetas. En este momento, el médico decidirá si el individuo afectado requiere hospitalización y cuidado intensivo. Especial cuidado debe prestarse a personas con factores de riesgo como embarazo, senilidad, edad menor de dos años o patologías crónicas subyacentes.

El dengue reapareció en nuestro territorio hace dos décadas y seguirá presente indefinidamente. Mientras esperamos una vacuna (4-5 años más), todos debemos cooperar con las medidas preventivas. Panamá había escapado a los brotes de enfermedad grave que ocurren anualmente en casi toda América Latina, pero este inexplicable fenómeno parece ya ser cosa del pasado. Si no hacemos algo enérgico, las muertes ya no podrán ser contadas con los dedos de la mano. Debo felicitar a los doctores Jorge Hassán, de la Región Metropolitana y Algis Torres, de San Miguelito, por su esfuerzo titánico para controlar la proliferación del mosquito y sus albergues. Mención especial también a la campaña del alcalde Bosco Vallarino. No creo mucho en la eficacia de medidas punitivas para los que no cumplen disposiciones jerárquicas, pero si esto sigue así, multas y detenciones serían bienvenidas. Como apuntaba el poeta bengalí Rabindranath Tagore: “Qué fácil es empujar a la gente... Pero qué difícil guiarla”.

twitter: @xsaezll


Lotty
Hace 8 mess

Y el irrespeto de este sujeto es proporcional a su tamaño... si asi piensa y generaliza de las personas de esta tierra que acogió a su familia como inmigrantes... y que les ha permitido crecer profesionalmente... hace fortuna... tener una posición económica y social que le permite desdeñar a la población ... demuestra irremediablemente lo escaso de su calidad humana... que se puede esperar... ojalá este periódico con su " libertad de expresión" que permite que creamos en libre prensa... nos de una nueva luz los domingos... si Paco Gomez Nadal como extranjero fue criticado... nunca vi un irrespeto de su parte a este nivel.... por favor, guardese sus artículos tiene conflicto inminente de interés... su tamaño desconocimiento de lo que eso significa hace que todavía siga defendieno lo indefendible la ineptitud por decir lo menos... eso es un secreto a voces tanto en el sector público como en el privado... recuerden en este país si se sabe la trayectoria profesional de cada uno de los que ocupan cargos públicos... respete a los panameños... no generalice ya basta

Luis Tapia Egoávil
Hace 8 mess

Las verdades duelen, pero como se dijo, el primer paso para corregirlo es aceptar el problema, decir una verdad no es insultar, cada pueblo tiene sus errores cada cual más manifiestos, el problema de la educación en Panamá es de un tamaño descomunal, sino los políticos folclóricos nuestros no harian de las suyas, lo hacen porque nosotros se lo permitimos, elegimos autoridades muchas veces incapaces o rapaces, nuestra asamblea legislativa es más un circo que un organismo serio y competente, y lo más cruel volvemos a elegir a los mismos fanfarrones, habrán algunos serios y responsables; pero NO DICEN NADA, NO DENUNCIAN A SUS PROPIOS COLEGAS, entonces que no digan que ellos sí son serios, y así podemos enumerar una serie de graves defectos que debemos tener la valentía de aceptarlos y EMPEZAR A CORREGIRLOS incluso desde nuestras propias casas, dando muy buen ejemplo a nuestros propios hijos, ES FÁCIL EMPEZAR YA!

MI OPINION
Hace 8 mess

Ahora solo falta que regrese la conjuntivitis, varicela, alfombrilla, paperas,etc.. No me siento en nada aludida, y tampoco ignoro algunas realidades.

Rafael
Hace 8 mess

Sobre los periodistas, estoy de acuerdo, observo con molestia, como llaman a los expertos o responsables, y el periodista, termina haciendo su propio analisis, o haciendo recomendacion diaras, de acuerdo a sus apreciaciones empresariales o politicas. Sobre que los panameños, somos iletratos, excepto los medicos. Discrepo de esta afirmacion. Que tiran basura por doquier, y no quiere pagar la basura, es correcto, hay que admitirlo, claro esta, eso es lo que quiere la clase politica, una masa manejable. Pero cuando, escuchamos a un presidente, hablar en la television, sobre pajas mentales, Ñechz, y para colmo, decir, que esto es lo que entendemos los panameños, es un insulto que debemos cobrar en las elecciones.

yiyo
Hace 8 mess

No debemos aceptar la siguiente frase "Debemos aceptar que gran parte de nuestra sociedad es inculta e iletrada. El panameño promedio no lee y ha recibido una educación pública de pobre calidad.", a lo "Magister dixit". Simplemente nadie se ha tomado el tiempo de demostrar esto, ya que es científicamente muy difícil de medir el anafalbetismo funcional (eso es, "iletrado"), o la incultura de un pueblo. Así que, a falta de pruebas, lo mejor es ignorar una frase tan peregrina, por más ilustrado que sea quien la profiere. Lo que se ha medido hasta ahora, es la distancia enorme que nos separa de los países de primer mundo, en cuanto a la calidad general de los resultados del sistema educativo. Ni más, ni menos. Aparte, me parece muy interesante el planteamiento médico que realiza el articulista sobre el dengue como enfermedad. Si bien existe responsabilidad generalizada del público al respecto, también el MINSA debe hacer mea-culpa ya que fue inicialmente el relajamiento de las medidas de prevención de la proliferación del mosquito Aedes Aegypti, lo que ha permitido la agudización de la epidemia de dengue que sufre el país actualmente. El Dr. Saez-Llorens debe recordar que fue la intensa campaña de sanidad en las ciudades de Panamá y Color, a inicios del siglo 20, promovida por los gringos, lo que hizo posible la construcción del Canal de Panamá. Esto es, es más fácil que las autoridades encargadas hagan su trabajo, que pedirle al público que lo haga por ellos.

Gabbs
Hace 8 mess

Yo creo que el Dr tiene razon, y la prueba es el resultado de las pruebas de conocimientos aplicados a los estudiantes, que a nivel global dejo a Panama en un pesimo puesto. Por mas que duela, el primer paso para corregir el problema de la incultura de la poblacion es aceptarlo.

camilos
Hace 8 mess

Saéz insiste en culpar a los medios de desinformación o hacer una tormenta en un vaso de agua. Pareciera que ignorara que si los medios y periodistas no existieran no nos enteraríamos de nada, aunque -como escribe él- sea desinformado. Claro que hay exageraciones (los periodistas no son máquinas ni infalibles), pero prefiero una que otra desinformación a ser ignorante de lo que ocurre en mi país. La gente con dos dedos de frente no cree a pie juntillas lo que comunican los medios (como quiere Sáez que creamos todo lo que escribe); investiga y va más allá de la información ofrecida. Por otro lado, se agradecen las informaciones en cuanto al dengue, pero es muy raro -por decir lo menos- que Sáez no escriba ni pío sobre la humillación que sometió Martinelli a Varela y la forma tan burda en que lo sacó de la Cancillería. Y todas las amenazas posteriores. ¿Por qué será que Sáez no se pronuncia (si lo ha hecho, no me acuerdo) en contra de las burradas de este Gobierno? Y que conste que no pertenezco a ningún partido político. Lo dejo de ese tamaño.

ErnestoMM
Hace 8 mess

otro que cree que este pueblo es una masa de ignorantes, que pena, poco falta para que nos llamen simios

ErnestoMM
Hace 8 mess

Este señor es soberbio, cree ser uno de los pocos ilustrados de Panamá, en este gobierno unos pocos creen tener el patrimonio de la verdad, la capacidad de entender las masas y hablar por ellas, pronto se creerán los únicos capaces de decidir por los demás y los competentes para gobernar, la próxima campaña sera según estos una lucha por salvar a los ignorantes de Panamá de su propio destino . fuera de su circulo de amigos y políticos, los demás somos ignorantes que sucumbimos a nuestras pasiones y a la desinformación. e aquí un miembro de la aristocracia del conocimiento y petulancia. Esto explica su desprecio por las personas, un medico que dejo de atender pacientes para investigar, debe ser que le incomodaba tratar al pueblo.

Gabbs
Hace 8 mess

Sugiero que en estos foros se intercambien ideas, no insultos.
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