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Economía

VENTANA FISCAL

Incentivos de multinacionales

Osvaldo Lau C.
economia@prensa.com

18/11/2012 - OPINIÓN

Panamá, este paraíso tropical, ofrece a las empresas multinacionales el derecho a recibir importantes incentivos fiscales y un régimen migratorio con condiciones especiales para el personal y sus dependientes. Todo ello en apego a la Ley 41 de 2007, mejor conocida como Sede de Empresas Multinacionales (SEM).

Esas empresas, poseedoras de una licencia de sede de empresa multinacional por establecer su sede en Panamá bajo el paraguas de la citada Ley 41/2007, han aumentado sus beneficios fiscales. Ahora la Ley 45 del pasado 10 de agosto, promulgada en Gaceta Oficial Nº 27097 y que modifica la Ley 41 citada, textualmente dice en una de las partes de su artículo seis que “estarán exentas del pago de impuesto de dividendo y de impuesto complementario”.

Ahora bien, siempre desde el estudio de las normas fiscales, el impuesto complementario es una obligación que corre por cuenta de la persona jurídica cuando no distribuye utilidades (dividendos) o que, habiéndolo hecho, no llega al 40% del saldo que resulta de la utilidad neta menos el impuesto sobre la renta del período. Este impuesto complementario se convierte en un crédito para la sociedad que lo paga y solamente lo recupera cuando distribuya las utilidades y retenga a sus accionistas el impuesto de dividendos total, pagando al Fisco la diferencia entre el monto retenido y el crédito proporcional del 4%.

En otras palabras, el impuesto complementario lo paga la sociedad como un anticipo (no es por cuenta ni a cargo de los accionistas mientras se mantenga como tal), y así se confirma con los registros contables de dicha sociedad al registrarse como un impuesto anticipado.

Hechas las explicaciones de rigor, las empresas que tengan su sede en Panamá y que hayan obtenido la licencia de sede de empresa multinacional, no tendrán que pagar el impuesto complementario del que trata el párrafo anterior, de acuerdo a la Ley 45 de 2012.

En el otro escenario, el del impuesto de dividendos, la exoneración de este impuesto que ofrece la Ley 45/2012 a las SEM, en estricto español se refiere a los dividendos que reciban las SEM por sus inversiones en acciones en otras empresas. Es decir que los rendimientos (dividendos) de sus inversiones en acciones no están sujetos a las normas del impuesto de dividendos de que trata el artículo 733 del Código Fiscal, situación que obliga a quienes les pagan los dividendos a tener en cuenta esta situación especial.

La exoneración beneficia directamente a las inversiones realizadas por las SEM, pero al distribuir sus propias utilidades quedan sujetas a realizar la retención obligatoria del impuesto, según las tasas previstas aplicadas en concordancia a la fuente de dichas utilidades y a la clase de acciones emitidas. En esto no hay discusión. El impuesto de dividendos lo paga el accionista.

A pesar de las conclusiones anteriores, percibo que estamos ante otro error de redacción que no se aceptará fácilmente para no castigar el ego de sus autores y de los que en cualquier forma participaron en el mismo. Amanecerá y veremos dónde se encuentra la verdad para que el beneficio fiscal cumpla su cometido de atraer más empresas multinacionales.

Los comentarios son responsabilidad de cada autor que expresa libremente su opinión y no de Editorial por la Democracia S.A.

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