Hoy por Hoy

16/04/2014 - Las sociedades democráticas del mundo debaten hoy acerca de temas sociales que les son fundamentales. Los derechos de la mujer y el aborto, las alternativas ante el fracaso de la lucha contra las drogas y las uniones civiles entre personas del mismo sexo son, entre otros, parte de la discusión política que busca construir sociedades más justas, tolerantes y libres de prejuicios.

 En Panamá, a pesar de la campaña electoral infinita, el debate no se ha dado. En su lugar, los candidatos sucumbieron mansos al llamado de las iglesias católica y evangélica a suscribir los dictámenes de quienes, aunque mayoría, no tienen por qué imponer su ortodoxia sobre los demás.

El Estado laico es una de las grandes conquistas de la democracia. Cada religión puede dictaminar lo que quiera a sus creyentes, pero no imponerlo fuera de sus templos.

Corresponde a los políticos y ciudadanos exigir el respeto al principio de separación entre Iglesia y Estado, y propiciar el debate laico de los temas políticos y civiles que nos dividen.

Los comentarios son responsabilidad de cada autor que expresa libremente su opinión y no de Editorial por la Democracia S.A.

EDICIONES ANTERIORES