La Santa Sede entregó la condecoración de Pío IX a la embajadora de Panamá, Miroslava Rosas, en una solemne ceremonia celebrada en la sala de los paramentos del Palacio Apostólico de la Ciudad del Vaticano.
La Gran Cruz es considerada la más alta condecoración papal que se puede otorgar a los laicos.
Suele concederse a los embajadores acreditados ante la Santa Sede, que se hayan distinguido por servicios excepcionales a la Iglesia y a la humanidad, tras haber desempeñado dos años en ese cargo.
La condecoración fue entregada de manos del sustituto de la Secretaría de Estado, Giovanni Angelo Becciu.
"Es uno de los más altos honores que puedo recibir. Viniendo del Santo Padre me siento honrada y privilegiada. Quiero compartirla con el país a quien representó", señaló Rosas, poco después de salir del acto.En la ceremonia también fueron condecorados los diplomáticos representantes de Turquía, Canadá, Holanda, Alemania, Costa Rica, Irlanda, Macedonia y Georgia.