Minutos después de que la Asamblea Nacional aprobara en segundo debate el proyecto de ley que busca extender los horarios de atención en las instalaciones de salud públicas, el pleno legislativo se llenó de ruido. Jairo Bolota Salazar, diputado del Partido Revolucionario Democrático (PRD), pidió la palabra.
Desde su curul, habló como habla en Colón, sin filtros ni eufemismos, consciente, lo dijo él mismo, de que lo que estaba a punto de plantear le traería conflictos.
Presentó un anteproyecto de ley para tipificar y sancionar penalmente el fraude de paternidad, una figura que, según su diagnóstico, hoy queda impune en Panamá.

“Este anteproyecto es muy importante en la República de Panamá”, pronunció. Luego describió una escena que, aseguró, se repite con frecuencia en los hogares panameños: hombres que durante años asumen la manutención y la crianza de un hijo hasta que una prueba de ADN revela que no existe vínculo biológico.
“Existe la impugnación de paternidad, sí, pero después de eso no pasa más nada”, reclamó. Su propuesta, dijo, busca “prevenir” y “sancionar”.

La propuesta plantea, según explicó, penas de dos a cinco años de prisión para quienes, a sabiendas, atribuyan falsamente la paternidad con el fin de obtener manutención u otros beneficios.
“Como saben que no va a pasar nada, simplemente hacen una prueba de paternidad y resulta que el hijo no es de él y nada ha pasado en este país. Pues esta ley es para cambiar la situación”, manifestó ante un pleno que se mostraba entre risas nerviosas y gestos de incomodidad.
Salazar cargó su discurso de relatos personales. Habló de hombres con estrés, de otros “tristes” tras descubrir la verdad “después de dos, tres, cuatro años”. “Eso causa un dolor… un buen padre también tiene sentimiento”, dijo, mientras subía el tono. Insistió en que su iniciativa no apunta contra todas las mujeres. “Así como hay mujeres buenas, que son la mayoría, hay mujeres malas”, afirmó, sin suavizar el lenguaje.
Para el diputado, la clave está en el efecto disuasivo. “Al momento de que la mujer sepa que ya hay una sanción de años en prisión, ella va a decir: ‘¿sabes qué? ya hay una ley’”, argumentó, convencido de que la sola existencia del castigo penal frenaría conductas que hoy, según él, se repiten porque no tienen consecuencias.
La intervención cerró con un “muchas gracias, señor presidente”, dirigida a su colega Jorge Herrera, el panameñista que preside la Asamblea.
El anteproyecto entra ahora al trámite legislativo. Primero irá a la Comisión de Gobierno donde deberá superar el escrutinio jurídico y político.
