Por su valor ecológico y características naturales, el humedal Laguna Matusagaratí, en la provincia de Darién, podría ser considerado para una designación de humedal de importancia internacional Ramsar.
Esta es una de las conclusiones a la que llegó un estudio elaborado por el Centro Regional Ramsar, a petición del Ministerio de Ambiente, tras demandas de protección del sitio por organizaciones como Alianza por un mejor Darién.
Estar dentro de la lista de humedales de importancia internacional Ramsar comprometería al Estado a brindar una conservación y uso racional al sitio protegido, mediante acciones locales, regionales y nacionales, con cooperación internacional.
Hasta el momento, en el país hay cinco sitios Ramsar de importancia internacional, siendo ellos el humedal bahía de Panamá, en la provincia de Panamá; el golfo de Montijo, en Veraguas; San San Pond Sak, en Bocas del Toro; Punta Patiño, en Darién; y Damani Guariviara, en la comarca Ngäbe Buglé.
Según el documento del Centro Regional Ramsar, los problemas socioambientales en Matusagaratí son “evidentes”, especialmente por la ejecución de actividades de agricultura con metodologías “insostenibles” que están amenazando la integridad de las características ecológicas, tanto del humedal como de áreas aledañas.
De hecho, se indica que la solución de estos problemas debe ser una “prioridad”.
“Estos procesos de eliminación de las fuentes que ejercen impactos negativos hacia todos estos ecosistemas deben ser solucionados de manera paralela a la implementación de las diferentes propuestas de conservación, incluyendo la designación de un nuevo sitio Ramsar”, manifiesta el estudio.
Además de las actividades agrícolas, este mes se registró un incendio en el humedal, que arrasó con más de 2 mil hectáreas, de las 50 mil hectáreas que lo componen.
Los reportes científicos señalan que Matusagaratí comprende una extensa área de superficie plana, conformada por terrenos inundables cuya estructura y composición florística varían de acuerdo a la intermitencia y profundidad del anegamiento de cada sitio, dando lugar a ecosistemas acuáticos y terrestres estrechamente vinculados.
Esto permite el convivio de un sinnúmero de especies únicas en la región, y además tiene la particularidad de ser el humedal continental natural más grande del país.
LA GRAN DEUDA
Para la coordinadora de la Alianza por un Mejor Darién, Ligia Arreaga, esta es la “oportunidad” de tomar una decisión sobre Matusagaratí para beneficiar a Panamá y el mundo, ya que es un sitio a donde llegan cada año miles de aves migratorias.
Arreaga, quien viene demandando desde hace años la protección de esa zona, mencionó que hay mucha inquietud por los incendios, la tala indiscriminada y la titulación ilegal de tierras.
Incluso, por titulación de tierras en zonas inadjudicables, la Alianza por un Mejor Darién presentó denuncias contra más de 15 personas en esa provincia.“Hay una gran deuda con este humedal, pues lo han tenido abandonado por años. Estamos muy interesados en que comience el proceso para declararlo una reserva”, puntualizó.
Mientras, Susana Serracín, del Centro de Incidencia Ambiental, espera que este proceso de consulta que se llevará a cabo a mediados de abril tome en cuenta a organizaciones de la sociedad civil en Darién, así como a todos los sectores que buscan la conservación del sitio.
Para Serracín “urge” que se tome una pronta decisión en el Ministerio de Ambiente sobre este tema para reducir impactos negativos.
Solo 15 mil hectáreas, de las 50 mil hectáreas de este humedal, están protegidas por ley.
De acuerdo con Samuel Valdés, director de Áreas Protegidas del Ministerio de Ambiente, luego de implementado el procedimiento legal para la creación de áreas protegidas esperan convertir a Matusagaratí en toda una reserva.
Sobre la titulación de tierras en el sitio, subrayó que por su condición de humedal se convierten en tierras estatales no adjudicables.
“Estamos evaluando hacer partícipes de la conservación de este humedal a las asociaciones de base comunitaria a través de la figura de manejo compartido, de forma que sea el ministerio en conjunto con la sociedad civil organizada los fiscalizadores de la conservación de los recursos que proveen las áreas protegidas”, acotó.
El último informe de las autoridades ambientales da cuenta de que el incendio provocado afectó 2 mil 500 hectáreas en varias áreas de la laguna y puntos aislados alrededor de la serranía Filo del Tallo. Aseguran que las llamas en Matusagaratí ya se extinguieron, pero quedan focos aislados alrededor de dicha serranía, los cuales se monitorean con frecuencia.