Está navegando en la edición del Jueves 29 de Noviembre del 2012. Para volver a la versión actual presione aquí.

Economía

España dice que se ha asegurado protección del automóvil en tratado con Japón

LA PRENSA/Archivo
Los obstáculos comerciales que impone Japón en sectores claves como el del automóvil eran una de las principales trabas que veían los europeos en las negociaciones del TLC.

29/11/2012 - BRUSELAS, Bélgica. (EFE).- El secretario de Estado español de Comercio, Jaime García-Legaz, se mostró hoy satisfecho con el planteamiento de la UE para negociar un tratado de libre comercio (TLC) con Japón, y aseguró que se ha garantizado la protección de los intereses del sector automovilístico.

"En el texto del acuerdo hemos garantizado un tratamiento específico del sector del automóvil, atendiendo a sus características específicas", indicó a la prensa al término de un Consejo de Ministros de Comercio celebrado en Bruselas, en el que se tomó la decisión de pedir a la Comisión Europea que inicie negociaciones comerciales con Tokio.

"Se menciona de forma expresa el sector de la automoción como un sector a proteger mediante una cláusula de salvaguardia", algo que dijo que no existe de forma específica para la industria del motor, por ejemplo, en el TLC en vigor con Corea del Sur.

Según explicó, en ese acuerdo era "más difícil activar la cláusula de salvaguarda".

Así, afirmó que se espera que el acuerdo con Tokio se empiece a negociar la próxima primavera a lo largo de tres años, tras lo cual entrará en un proceso de ratificación de dos años.

"Si todo va bien, entrará en vigor en 2018, cuando empezaría un periodo transitorio hasta 2025 para el conjunto de los sectores, y para 2028 en el del automóvil", apuntó.

Además, señaló que los países europeos han pedido a Japón que demuestre apertura en sus mercados en doce meses, o bien las negociaciones serán paralizadas.

En particular, García-Legaz pidió facilidades en los servicios y las compras públicas, en los que se ven implicados sectores como la banca, los seguros, las infraestructuras o las energías renovables.

Los obstáculos comerciales que impone Japón en sectores clave como el del automóvil, y el mantenimiento de barreras no arancelarias que suelen tomar la forma de ventajas reguladoras para las empresas locales eran las principales trabas que veían los europeos para iniciar las negociaciones.

Los comentarios son responsabilidad de cada autor que expresa libremente su opinión y no de Editorial por la Democracia S.A.

EDICIONES ANTERIORES