ASIMÉTRICA DESCOMPOSICIÓN SOCIAL
Xavier Sáez-LlorensHace 8 añosPanamá es un país de profundas desigualdades y enormes contrastes. Majestuosos rascacielos, lujosos centros comerciales, restaurantes de primera, eficiente Canal interoceánico, excelente infraestructura portuaria, gran aeropuerto, destacada línea aérea nacional, vanguardista Ciudad del Saber, fabulosos hospitales particulares y notable pedagogía privada. En su versión más subdesarrollada, empero, encontramos hacinados multifamiliares, basura por doquier, desagües obstruidos por desechos, ríos contaminados, escuelas en estado deplorable, desnutrición severa en comarcas, barriadas sin agua potable, abarroterías y puestos de comida inseguros, centros sanitarios sin medicinas y educación pública vergonzosa. Algunos millonarios, demasiados pobres. Una clase media estrangulada que paga proporcionalmente más impuestos que nadie y cuyos gravámenes fiscales son utilizados, sin consentimiento, para becas, subsidios, ayudas religiosas, campañas electorales y coimas políticas. Parasitismo estatal en su máxima expresión. Una justicia mediocre, dependiente de mandatos externos y de aplicación selectiva, según el apellido y compadrazgo del maleante con el gobierno de turno. Medios de comunicación al servicio del poder económico, con acceso diferencial de información privilegiada, sin respeto por la presunción de inocencia, explotando el negocio del morbo para calumniar y distrayendo a la sociedad según la conveniencia del momento.