Esta temporada el collar, en sus múltiples versiones, abandona su papel de accesorio para convertirse en protagonista de tus estilismos. Las clásicas perlas reclaman su trono, pero sin restar espacio a otras propuestas como los collares cascada, las cadenas entrelazadas o los elaborados con condecoraciones de estilo militar.
Todas sabemos que el collar, como complemento, nunca pasó de moda. Pero se reinventa año tras año, y este otoño-invierno recobra un protagonismo especial, tras su momentáneo destierro por obra y gracia de los “vestidos joya” que arrasaron los últimos dos años y que, por supuesto, no admitían nada más al cuello.
Comencemos por las perlas, y despojémoslas del sambenito de “clásicas”, ya que esta temporada se llevan, literalmente, por kilos. Guarda el clásico collar de la abuelita hasta mejor ocasión y hazte con varias ristras, cuanto más largas, mejor. Se llevan varios collares superpuestos y en diferentes largos, incluso hasta la cintura. Eso sí, cuando optes por este estilismo mantén bajo mínimos el resto de accesorios.
Otra combinación que tiene el éxito asegurado es la del uso y abuso de cadenas. Como en el caso de las perlas, puedes combinar diferentes longitudes, y especialmente materiales: de plata, doradas, cobrizas, finas, gruesas –las menos– y con algún “charm” entrelazado para dar tu toque personal. Adereza una sencilla camisa blanca con capas y capas de cadenas y habrás dado con la clave. O pruébalo con un fino jersey de angora para lograr un contraste perfecto.