La protagoniza Rubén Blades en su primer trabajo en un filme en español. Es la primera película venezolana que se distribuye en Estados Unidos y es un suceso
La película se llama Secuestro Express y todo el mundo habla de ella. De su director, el venezolano Jonathan Jakubowicz, dicen que es el nuevo gran ojo del cine latinoamericano.
En Caracas celebran que es la primera película en la historia del cine venezolano que llega a distribuirse en las grandes ligas —la compró Miramax— y se estrena en Estados Unidos. Además, trabaja Rubén Blades —comparte cartel con Mía Maestro— en lo que fue su última película antes de interrumpir su carrera artística para dedicarse a la promoción turística de Panamá.
Como si esto fuera poco, la película llegó a los tribunales venezolanos porque un abogado objeta las utilización de unas imágenes periodísticas que muestran a militantes chavistas disparando a sus opositores.
REALIDADES
Esta historia, a su director, le explotó en la cara. Lo secuestraron en Caracas y pasó una tarde entera dando vueltas por la ciudad hasta que todo se solucionó. Para Jakubowicz fue una experiencia cinematográfica.
"Estaba secuestrado pero era como estar viendo una película. Después me puse a investigar y este es un flagelo que sufre toda América Latina", explicó el director. Las estadísticas le dan la razón: en esta parte del mundo hay un secuestro por hora. De estas, 70% no sobrevive.
La película fue filmada en Caracas y las críticas dicen que es alucinantemente veloz y violenta, pero con un toque de sensibilidad; en fin, es reveladora.
En Venezuela aseguran que muestra la verdadera ciudad que nadie hasta ahora se había atrevido a contar.
En Estados Unidos celebran su tratamiento del fenómeno de los secuestros que ayuda a entender un fenómeno para ese país inentendible. Que hay que verla, dicen.
LA DUPLETA
Jakubowicz y Blades se conocieron durante la filmación de Once Upon a time in Mexico, la película de Robert Rodríguez, el director de la imperdible Sin City.
Jakubowicz era un entusiasta asistente y amigo de la esposa de Rodríguez, también venezolana.
En medio de ese rodaje, Jacubovich le confesó a Blades su verdadero sueño: hacer películas. Hoy recuerda que el panameño le contestó que cuando tuviera un proyecto le avisara, que él quería apoyar a los nuevos cineastas latinos. Entonces le avisó.
Blades estuvo de acuerdo y se puso en la piel de Sergio, el padre de la secuestrada que tiene que pagar 20 mil dólares por el rescate. Es la primera participación de Blades en una película en español.
"Esta película tiene el mismo tipo de mensajes que tienen mis canciones", dejó saber el cantante.
Por el momento, la justicia venezolana no le ha dado lugar a las demandas y el filme puede seguir con su paso fulminante por los cines.