El coronavirus ya no deja que el balón ruede como antes.
Las principales ligas del mundo pararon por la enfermedad, todas a la expectativa si habrá fútbol o no.
En España siguen detenidos hasta futuro aviso, mientras en Italia, increíblemente los dirigentes siguen debatiendo si jugar o no en los próximos meses, a pesar de la situación alarmante y los más de 6 mil 500 fallecidos que van en el país.
Panamá fue uno de los primeros países en el mundo en anunciar la finalización de su liga, tras solo 8 fechas, en una medida que fue repetida solo días después, por la Federación Salvadoreña de Fútbol (Fesfut), que incluso pasó a nombrar a un nuevo campeón, pese a que todavía faltaba toda la segunda vuelta por jugar.
Los dirigentes de la Federación Panameña de Fútbol (Fepafut) ya declararon el torneo Apertura 2020 desierto mientras que en Costa Rica siguen esperando a ver si pueden continuar a mediados de abril.
En Australia, el Newcastle Jets del panameño Abdiel Arroyo jugó a puertas cerradas ante el Melbourne City el pasado lunes 23 de marzo en lo que fue el último partido antes de que este martes la federación australiana decidiera suspender la liga por el virus.
La liga australiana era uno de los últimos rincones donde el fútbol todavía continuaba.
Pero hay un país donde el fútbol no para.
Hablamos de Nicaragua. La Liga Primera continuó este fin de semana con su fecha 10, pese a las críticas de varios jugadores y equipos.
“No quiero jugar y no entiendo a mis colegas que no dicen nada”, manifestó el jugador uruguayo Bernardo Laureiro, del Diriangén.
“Somos nosotros los protagonistas, nadie más”, agregó el jugador en un mensaje en sus redes sociales.
Al final, Laureiro y sus compañeros del Diriangén tuvieron que salir a jugar el pasado sábado ante el Ocotal, no sin antes dejar claro su posición de rechazo.
La protesta incluyo a todos los jugadores titulares, con excepción del guardameta del Diriangén, saltando a la cancha con barbijos o tapabocas para posar para la foto, en una clara señal de rechazo contra la liga por tener que salir a jugar.
El Diriangén terminó ganando 2-0 con dos goles del uruguayo Laureiro.
Nicaragua contabiliza en estos momentos dos casos positivos anunciados del coronavirus, según los datos proporcionados por la Organización Mundial de la Salud.
Se espera que la liga nicaragüense continúe este miércoles 25 en su fecha 11, nuevamente a puertas cerradas, pese al rechazo cada vez más fuerte de los protagonistas.
La Federación Nicaragüense de Fútbol (Fenifut) ya había dado la orden de detener los torneos de fútbol femenino, fútbol sala y la segunda y tercera división.
También había dado el mensaje para detener todo el fútbol, pero a diferencia de Panamá, la Liga Primera en Nicaragua es totalmente independiente de la federación y tomó su propia decisión de continuar.