Desde la orden de suspensión emitida por el Ministerio de Salud (Minsa), el pasado 6 de abril, unos 650 trabajadores han salido del proyecto Cobre Panamá, ubicado en las montaña de Donoso, provincia de Colón. Se llega a esta cantidad este martes 14 de abril, cuando se practicará el desalojo de 350 empleados mineros.
Luego que se registrará la primera defunción provocada por el coronavirus (Covid-19) entre los trabajadores de la mina, el Minsa ordenó la paralización de las operaciones de extracción y procesamiento de cobre, que es operada por la empresa Minera Panamá, subsidiaria de la canadiense First Quantum, empresa que se hizo con el control de 13 mil hectáreas en 2013.
Carlos González, vocero del Sindicato Industrial de Trabajadores y Trabajadoras de la Construcción de Minas y Desarrollo de la Minería (STM), comentó que después de cerrarse la mina, los primeros en salir de Donoso fueron 300 trabajadores del campamento TMF, enviados a un hotel de playa ubicado en el sector de Santa Clara.
Estos trabajadores, junto con otros 50 obreros del campamento SK, que estaban bajo vigilancia por haber mantenido contacto con algunos pacientes positivos del Covid-19, deberán pasar unos 14 días en aislamientos en hoteles y bajo supervisión de personal de salud.
González comentó que el grupo de 300 obreros que saldrá este miércoles del proyecto se irá a sus casas por no presentar un riesgo para la población, ya que cumplieron con su periodo de cuarentena sin presentar ningún síntoma relacionado con la pandemia respiratoria.
El primer caso de coronavirus en la operación minera se detectó el 28 de marzo dentro de un grupo de 539 trabajadores que Minera Panamá había aislado en un hotel de playa, ubicado en el sector de Farallón, Río Hato.
El grupo estaba formado por 519 hombres y 20 mujeres, según la resolución emitida por el Minsa, en la cual se estableció el cese temporal de las operaciones de extracción.
La empresa canadiense informó a sus accionistas que el puerto y la planta de energía continuarán operando para suministrar electricidad esencial para la red nacional de Panamá, y para mantener las actividades de cuidado y mantenimiento”, detalló la compañía.
La minera indica que el periodo de cuidado y mantenimiento tendrá un costo semanal entre 4 millones y 6 millones de dólares. Esperan reducir sus costos por medio de la suspensión de contratos laborales, y el recorte de otros costos variables y fijos.
A través del puerto ubicado en punta Rincón, la empresa despacha el concentrado de cobre que extrae de la mina, y también recibe el carbón que utiliza en su planta termoeléctrica que tiene una capacidad de generación de 300 megavatios.
El vocero de STM comentó que en el proyecto todavía quedan entre mil 200 y mil 500 trabajadores que están en el campamento cobre. La empresa debe informar cuántos obreros necesitará para realizar las labores de mantenimiento y para la operación del puerto y la central eléctrica.
En cuanto a la suspensión de contratos anunciada por la minera, los trabajadores indican que no han recibido ninguna notificación. “El sindicato está concretando algunas propuestas para luego enviarlas a la compañía”, indicó González.