Los consumidores beneficiarios del vale digital que no puedan realizar sus compras físicamente en los supermercados deberán hacer una carta de autorización debidamente firmada en la que certifiquen su condición de salud y concedan a un tercero a usar este sistema.
Desde la semana pasada comenzó a regir la primera fase del vale digital contemplado en el plan Panamá solidario. A cada beneficiario se les asigna $80 -a través de su número de cédula- que pueden ser utilizados para comprar alimentos, medicinas y artículos de limpieza en 13 supermercados del país.
El documento de identidad se utiliza como una tarjeta de débito en los comercios
Por esta razón, según los lineamientos oficiales, se les pide a las personas que son beneficiadas y que actualmente se encuentran en cama; los adultos mayores con poca movilidad, los hospitalizados que no puedan movilizarse o personas con discapacidad severa, que realicen una carta que faculte a un tercero a usar el beneficio.
La persona autorizada para usar el vale digital debe presentar en las cajas de los supermercados la carta de autorización debidamente firmada por el beneficiario; cédula o copia del beneficiario; cédula de la persona autorizada y un documento adicional de sustento (ya se un certificado médico, un carnet de la Secretaría Nacional de Discapacidad o una tarjeta que conste de la situación del beneficiario).
Se estima que en esta primera fase del vale digital del plan Panamá solidario se beneficiarán un total de 84 mil consumidores. Las personas pueden entrar a la página wwww.panamasolidario.gob.pa copiar el número de su cédula para saber si han recibido el bono de $80.
Los supermercados han señalado que solo aceptan el vale digital físicamente en sus tiendas. “Es un beneficio que no está disponible para el servicio a domicilio”, sostienen.

