Los efectos de la guerra en Ucrania, las presiones inflacionarias que siguen disparando los precios, la política monetaria más restrictiva en muchos países y la incertidumbre de los mercados financieros, se unen para estimar que este año el crecimiento del comercio mundial será menor que en 2022, según alertaron economistas de la Organización Mundial del Comercio.
El organismo estima que el volumen del comercio global de mercancías crezca apenas 1.7% este año, lo que representan una desaceleración luego de haber registrado un crecimiento de 2.7% en 2022.
“Todavía se espera que el crecimiento del comercio mundial en 2023 sea mediocre a pesar de una ligera mejora en las proyecciones del PIB desde el otoño pasado”, indicaron voceros de la OMC.
Las proyecciones comerciales de la OMC, establecidas en el nuevo informe “Perspectivas y estadísticas del comercio mundial”, que publicaron este miércoles 05 de abril, estiman el crecimiento real del PIB mundial a tipos de cambio de mercado del 2.4 % para 2023. Las proyecciones de crecimiento tanto del comercio como de la producción están por debajo de los promedios de los últimos 12 años de 2.6% y 2.7% respectivamente.
El Director general de la OMC, Ngozi Okonjo-Iweala, sostuvo que el comercio sigue siendo una fuerza de resiliencia en la economía mundial, pero continuará bajo la presión de factores externos en 2023.
“Esto hace que sea aún más importante que los gobiernos eviten la fragmentación del comercio y se abstengan de introducir obstáculos que frenen el comercio”, agregó.

El organismo detalló que el crecimiento del volumen del comercio mundial en 2022 que se ubicó en 2.7% fue más débil de lo que había pronosticado la OMC en octubre cuando se esperaba que alcanzara un incremento de 3.5%. La desaceleración fue ocasionada principalmente por la caída del comercio en el cuarto trimestre del año pasado.
“Varios factores contribuyeron a esa caída, incluidos los elevados precios mundiales de las materias primas, el endurecimiento de la política monetaria en respuesta a la inflación y los brotes de covid-19 que interrumpieron la producción y el comercio en China”, indica el informe de la OMC.
El pronóstico del 1.7% para el crecimiento del comercio en 2023 es superior a la estimación anterior del 1% que se había hecho en octubre pasado. El escenario un poco más optimista aunque por debajo del año pasado, se debe a que hay buenas perspectivas de que el relajamiento de los controles pandémicos en China pueda desatar la demanda reprimida de los consumidores en ese país, lo que a su vez impulsará el comercio internacional y la reactivación económica.
“Los efectos persistentes de la pandemia de la covid-19 y las crecientes tensiones geopolíticas fueron los principales factores que afectaron el comercio y la producción en 2022 y es probable que este también sea el caso en 2023. Los aumentos de las tasas de interés en las economías avanzadas también han revelado debilidades en los sistemas bancarios que, si no se controlan, podrían conducir a una mayor inestabilidad financiera. Los gobiernos y los reguladores deben estar alertas a estos y otros riesgos financieros en los próximos meses”, advirtió el economista jefe de la OMC, Ralph Ossa.
El escenario para 2024 de la OMC, apunta a que el crecimiento del comercio debería repuntar hasta el 3.2%, mientras que el PIB aumentaría hasta el 2.6%. “Esta estimación es más incierta de lo habitual debido a la presencia de importantes riesgos a la baja, como tensiones geopolíticas, perturbaciones en el suministro de alimentos y la posibilidad de consecuencias imprevistas del ajuste monetario”, indica la OMC en su análisis.
