La Copa Oro se ha convertido en la mejor aliada de la selección de Panamá. Cuando se llega allí se acaban los problemas, al menos de manera temporal, mientras se dispute el torneo. Sea con el plantel que se participe, los equipos siempre han respondido y en su mayoría los jugadores rinden en lo individual.
En la edición de 2015, Panamá clasificó a cuartos de final como uno de los mejores terceros lugares y terminó jugando el partido por el tercer lugar, lo que habla bien de la conexión del futbolista panameño con el torneo.
Al principio, cuando Julio Dely Valdés hizo la convocatoria para el torneo, como suele darse en cualquier parte, hubo algo de inconformidad. Llamó la atención el hecho de que no había jugadores de marca en el mediocampo, pero una vez rodó el balón, el inconformismo desapareció. El primer resultado hizo olvidar las goleadas en Colombia y Uruguay, mientras que con el segundo resultado y la clasificación anticipada a cuartos de final, ya muchos sacaron pecho y ven a la selección en la final.
Después de un año de sinsabores por no haber podido conseguir victorias en 15 partidos, qué más que una Copa Oro para recobrar la memoria. Era de esperarse, por las buenas presentaciones que se han repetido en las últimas ocho ediciones.
Hoy Panamá enfrenta a Estados Unidos para decidir el primer lugar del grupo, que no es nada nuevo para la selección en el torneo, pues en la edición de 2011, Panamá terminó por arriba de los gringos en un torneo en el que además se le propinó la primera derrota en el historial de los 21 enfrentamientos que han sostenido los dos países.
Por eso me imagino que hoy debe ser un partido sin presión, más allá de la categoría del rival. Será interesante ver el comportamiento de los jugadores que salgan a la cancha del estadio Children’s Mercy Park de Kansas City. Ver cómo lo juegan estando ya clasificados.
Mirando atrás, Panamá siempre le ha hecho buenos partidos a Estados Unidos en este torneo y no creo que hoy sea la excepción. Se le ganó la única vez, se empataron cuatro juegos, los últimos tres han terminado 1-1 entre los torneos de 2015 y 2017, y se han perdido cinco partidos. Las diferencias han sido de un gol.
Para esta Copa Oro, Panamá ajustó al central Fidel Escobar en la contención, que de momento ha cumplido , por eso hoy no se ha tocado más el tema del hueco que dejó Gavilán Gómez. Junto a Cooper han hecho una buena mancuerna . La defensa no ha variado, hoy Román Torres está más fuerte. Adelante se espera que aparte de Gaby Torres, los nuevos delanteros aprovechen su oportunidad.
Hoy es un día para aprovecharlo. Ya sin la presión de clasificar, esperamos ver a un equipo más suelto, relajado, animoso, que perfeccione su juego ante uno de los grandes del área, que a decir verdad, será el termómetro para medirnos de cara al partido de cuartos de final.