Tras una larga travesía por el desierto, Los Angeles Lakers vuelven a sonreír esta temporada, que arrancó ayer con el tradicional día para la prensa en el que el protagonista fue el estelar LeBron James, en su primer año con la casaca dorada del cuadro californiano.
“Mañana [martes] va a ser como el primer día de escuela para mí. Por un lado sabes lo que te espera, pero por otro es todo nuevo”, señaló ante los medios sobre el inicio de los entrenamientos.
“La oportunidad es increíble, para el equipo, para la organización. Me encanta esta época del año. Se siente como cuando eres un niño, el día antes de Navidad, no puedes dormir... Así se siente. No puedo esperar para empezar los entrenamientos mañana”, apuntó por su parte su entrenador, Luke Walton.
Tras tocar fondo en la campaña 2015-2016, con un récord de 17-65 y la retirada del legendario Kobe Bryant, el equipo angelino tuvo que aprender a reinventarse a través del draft pero, tras tres campañas penando en la cola de la Conferencia Oeste, el equipo contrató este verano a LeBron.