La Liga Nacional de Football Americano (NFL) obligará a sus jugadores a mantenerse de pie o a quedarse en el vestuario mientras suena el himno nacional de Estados Unidos antes del comienzo de los partidos, anunció ayer su comisionado, Roger Goodell.
“Todos los jugadores y los miembros del equipo deben quedarse de pie y mostrar respeto a la bandera y al himno” estadounidense, indicó Goodell en un comunicado y posterior conferencia de prensa, tras la reunión de los propietarios de los equipos en Atlanta. “Un equipo será multado si un miembro de su personal presente sobre el terreno de juego no se queda de pie y no respeta la bandera y el himno”, añadió el comisionado, sin precisar la naturaleza de la sanción ni lo que será considerado como falta de respeto.
Esta medida, adoptada por los propietarios sin consultar con los representantes de los jugadores, está destinada a impedir que estos continúen con el movimiento de protesta contra las tensiones raciales en Estados Unidos y la violencia policial contra la comunidad negra, hincando la rodilla en el suelo, con la cabeza baja, durante el himno del país.
Iniciado en 2016 por el exmariscal de campo de los San Francisco 49ers, Colin Kaepernick, el movimiento volvió a surgir la temporada pasada, provocando la cólera de Donald Trump. El presidente estadounidense llegó a calificar a los jugadores que participaban en ese movimiento de “hijos de puta”.