Mucha intensidad se vio ayer durante la práctica del seleccionado de fútbol, en el Luis Ernesto Cascarita Tapia, que por la ubicación del lugar podía verse todo desde la acera de la calle, mientras que en el Rommel Fernández se terminaba de instalar la tarima para el concierto del merenguero Juan Luis Guerra.
El entrenador Américo Gallego, de un lado para otro, daba instrucciones al grupo, buscando los correctivos en cada llegada o salida de los dos bandos, en un interescuadras que se jugó.
Omar Browne fue uno de los jugadores a quien por momentos se lo vio trotando alrededor de la cancha.
Los jugadores Richard Peralta y Francisco Palacios coincidieron al final de la práctica en que hubo mucho trabajo táctico en la presión al contrario.
“Estos tres días han sido de cosas para aprender”, dijo Peralta, después de un tercer día de entrenamientos que dio por concluido este nuevo microciclo, que comenzó el pasado lunes.
“Al profe le gusta presionar alto, ser muy intenso. No se mira la pelota, se presiona la pelota, que es lo que le gusta al profe” , indicó.
“Como argentino, al profe le gusta mucho el juego táctico, saberse posicionar dentro de la cancha, estar perfilado”, agregó Peralta.
Palacios, por su parte, estimó que en lo poco que ha estado con Gallego, ha aprendido mucho.
Después de lo de Bermudas, el profe nos dijo que hay que corregir y ser fuerte. Estar bien concentrados”, señaló Palacios.