Mariano Rivera, el único elegido de forma unánime al Salón de la Fama, regresó ayer a Panamá para realizar el lanzamiento de honor en la inauguración de la edición número 61 de la Serie del Caribe de béisbol.
Rivera se colocó la camiseta de Panamá y caminó al montículo del estadio Rod Carew mostrando su número 42 en la previa del encuentro entre México y Venezuela.
Dos días después de visitar por primera vez la que será su futura casa en Cooperstown, Nueva York, el lanzador panameño cumplió con su palabra de realizar el primer lanzamiento en su primera visita a Panamá ya como inmortal.
“Estoy muy contento de poder estar nuevamente en mi tierra”, resaltó Rivera.
Ya solo faltan seis meses para que el Expreso de Puerto Caimito se una ya de forma oficial a Rod Carew como el segundo panameño en Cooperstown el próximo 21 de julio.
El mejor cerrador de todos los tiempos atendió a los medios durante 30 minutos en una muy concurrida conferencia de prensa en la que entre varios temas, volvió a aclarar la razón por la cual no jugó en ninguno de los dos clásicos mundiales en que participó Panamá.
“Siempre he sido un atleta que ha dado la cara por Panamá”, respondió.
Mariano Rivera, salón de la fama panameño.
El oriundo de Puerto Caimito en La Chorrera explicó que en la primera edición de 2006 acababa de firmar un contrato de varios años con los Yankees de Nueva York y existía la duda sobre qué sucedía con un pelotero si se lesionaba en el Clásico Mundial.
“Nadie daba respuesta sobre qué pasaría si me lesionaba y al ver eso, la organización y yo decidimos que no lo íbamos a hacer, no porque no quería representar a Panamá, sino porque había algo incierto”, explicó el cinco veces campeón de la Serie Mundial.
Ya después, en la siguiente y última edición en que Panamá pudo participar en 2009, recordó que estaba saliendo de una operación del hombro.
“Siempre de una manera u otra, traté de hacerlo, pero no salió lo que quería”, aclaró. “Cada persona tiene su forma de pensar, pero lo que sí puedo decirles es que cada vez que usé la camiseta de los Yankees, representaba a Panamá y a todo un pueblo”, agregó.
Por primera vez en 59 años, la Serie del Caribe regresó a Panamá.
La situación política y social que sacude actualmente a Venezuela derivó en que la Confederación Caribeña de Béisbol decidiera, a última hora, mudar la sede de Barquisimeto a ciudad de Panamá.
Sobre esta situación, el excerrador de los Yankees mencionó que ojalá y el béisbol panameño pudiera aprovechar esta oportunidad y reintegrarse ya de forma permanente como un equipo más de la Serie del Caribe.
“Tenemos el nivel como país para representar y ojalá Panamá pueda ser un equipo más”, expresó.
Al ser consultado sobre el hecho de haber entrado con el 100% de los votos de los periodistas, confesó que nunca se lo esperó.
Rivera apuntó a un 98% o 99.5% como cifras que se esperaba, sin embargo, indicó que nunca jugó pensando en récords.
Es más, mencionó que le gustaría que Derek Jeter, su compañero en los Yankees, pudiera también entrar el próximo año al Salón de la Fama con el 100% de los votos. También dijo que Edgar Martínez fue el bateador más difícil para lanzarle. Martínez ingresará junto a Rivera al Salón de la Fama.
El dueño del récord de más salvamentos en las Grandes Ligas aprovechó el momento para darle un consejo a la juventud panameña, destacando la importancia de estudiar.
“Mi mayor consejo es que estudien primero y sueñen en grande”, destacó.
En cuanto a su legado, el último en utilizar el ya retirado número 42 del también inmortal Jackie Robinson, dijo que su deseo es que su carrera sea un ejemplo de que “sí se puede”.
Debuta Panamá
Para hoy, se espera el debut de los Toros de Herrera, equipo que representa a Panamá en la Serie del Caribe, tras coronarse en la pasada liga de Probeis.
Su rival será la novena de República Dominica, equipo que ayer debutó en el grupo B con victoria por 3-1 sobre Puerto Rico.
Harold Araúz fue mencionado como el lanzador abridor por la novena panameña para el encuentro de esta noche en el Rod Carew, a las 8:00 p.m., ante el conjunto de las Estrellas Orientales de San Pedro de Macorís.
Los dominicanos ganaron ayer gracias a un gran trabajo monticular de su abridor Néstor Cortés, quien se apuntó la victoria tras solo permitir un hit y una carrera en cinco episodios.
Dicho hit, conectado en el cuarto inning por David Vidal, fue el único imparable que pegó la novena puertorriqueña y significó la única rayita en los pies de Joneswhy Fargas, para empatar el partido 1 a 1.
Los dominicanos, que terminaron con 12 hits, se fueron arriba en la parte alta del quinto episodio gracias a una base por bolas con las bases llenas para que anotara Gustavo Núñez.
Jonathan Sánchez, abridor de los Cangrejeros de Santurce, equipo que representa a Puerto Rico, cargó con la derrota.
Además, para hoy, a primera hora, en acción del grupo A, Cuba hace su debut ante México, a las 3:00 p.m.
Recordemos que los dos equipos con mejores registros de cada grupo, avanzan directamente a la gran final, a jugarse este domingo a las 4:00 p.m.