David Stern fue el cerebro de la conversión de la NBA en un fenómeno deportivo mundial. Al frente de la liga entre 1984 y 2014, la dejó hecha un emporio deportivo mundial y pasó el mando al actual comisionado, Adam Silver.
“David asumió en la NBA en 1984 con la liga en un cruce de caminos, pero en el curso de sus 30 años como comisionado la transformó en una NBA mundial moderna”, dijo Silver en un comunicado tras la muerte de Stern, el miércoles.
Máquina de dinero
La NBA ingresa 8 mil millones de dólares anualmente, según informó la revista Forbes. El valor promedio de cada equipo de la liga es de mil 900 millones (los Knicks tienen un precio de 4 mil millones) y la media salarial de cada jugador es de siete millones.
“Fue un pionero de las asociaciones con medios y marketing, activos digitales y programas de responsabilidad social que llevaron el juego a miles de millones de personas en todo el mundo”, añadió. Silver ageregó que, “en el transcurso de 30 años como comisionado, marcó el comienzo de la moderna NBA global”.
Stern estimuló el respaldo de empresas a la NBA lo cual se apoyó en que asumió el mismo año en que Michael Jordan inició su legendaria carrera.
Stern amaba a los jugadores tanto como al juego y entendía que el éxito planetario de la NBA descansaba sobre todo en sus hazañas.
Durante los 30 años de dirección de Stern, la liga pasó de tener 23 equipos a 30, y 6 franquicias se mudaron de ciudad, lo que ayudó a aumentar los ingresos para la Liga y los jugadores.
Hijo de un tendero, nacido en Nueva York el 22 de septiembre de 1942, graduado en derecho de la Universidad de Columbia en 1966, ingresó al colegio de abogados ese mismo año y se convirtió en asesor legal de la firma de letrados Proskauer Rose, que representa a la NBA.
Se unió a la Liga en 1978 como asesor general.

