Los hermanos Dely Valdés fueron tendencia el lunes en las redes sociales. Los dos fueron duramente cuestionados después de sus derrotas en el mismo día con la Sub-20 y con el seleccionado mayor. Su luna de miel con la afición tras el histórico 1 -1 con Brasil y la proeza de pasar a los octavos de final en el Mundial de Polonia, sufrió una alteración.
A mí en lo particular no me sorprendieron las dos derrotas. Jugar en Bogotá siempre es difícil por la altura, y más si no se puede contar con el equipo completo. Pero tampoco es una excusa, ni podemos esconder la pobre imagen que se dejó en Colombia. Catorce de los 23 jugadores convocados para la Copa Oro estuvieron en la capital colombiana con muy poco para destacar . Ojalá se mejore en Uruguay.
Lo de Jorge Dely Valdés es un tema más polémico por la manera como terminó la participación de Panamá en el Mundial Sub-20. El viernes todos hablaron bellezas del entrenador colonense, cuando se ganó el primer partido en un mundial Sub-20, pero el lunes muchos de esos que lo habían ensalzado, lo masacraron por las modificaciones que hizo ante Ucrania en los octavos de final.
Por lo que vi de Ucrania, no había muchas esperanzas como para pensar que se podía seguir haciendo historia. Me parece que hasta allí era la parada de la selección, pero mucha gente quería más. Sin embargo, el cambio en la portería con Emerson Dimas y su craso error en el segundo gol alteraron las pulsaciones, caldeando los ánimos de periodistas y aficionados.
De los cuatro cambios, todo apuntaba solo al portero Dimas. La Fepafut tuvo que aclarar en un comunicado que los cambios fueron una decisión técnica de rotar jugadores, desmintiendo algún brote de indisciplina como se tejía en las redes. Para mí el cambio de portero fue rarísimo, pues siempre se habla de que para armar un buen equipo, se comienza con un buen portero. Y en la fase de grupos Marcos Allen había hecho un excelente trabajo. Me parece que se arriesgó mucho con ese cambio y Dimas lo hizo evidente con su mal actuar.
Pero tampoco hay que olvidar que lo alcanzado en Polonia se debió al buen planteamiento del técnico. Jorge Dely es el único entrenador en Panamá que ha ganado dos partidos en mundiales con dos selecciones diferentes. Si no le salió todo bien ante Ucrania, son gajes del oficio.