La Liga de Verano de República Dominicana es el primer peldaño en las Ligas Menores para los prospectos latinos y, justamente, allí debutó este año el lanzador coclesano Kelvin Solano.
Para este joven tirador, oriundo de la ciudad de Natá de Los Caballeros, es el primer paso que da en el comprometido camino que conduce a las Grandes Ligas.
El derecho lanzador natariego destacó entre los prospectos istmeños, siendo uno de los de mayor progreso esta temporada en el campo instruccional dominicano.
Acumulando su actuación en la Liga Rookie con el equipo de los Bravos de Atlanta, Solano lanzó en 13 partidos de temporada regular, 2 de ellos como abridor, dejando balance de 4-1 y efectividad de 3.29.
Además, trabajó en 38.1 episodios en el montículo como relevista y abridor.
Con su potente recta, fusiló a 20 bateadores y regaló 18 boletos.
Francisco Solano, padre del pelotero
Su organización lo premió como el lanzador de más progreso en todo el año en Dominicana.
Empezó la campaña como relevista y cerró con dos aperturas, en las que trabajó en 10 entradas 2 tercios.
Primeros pasos
Enfocado en rendir al máximo en Dominicana, el diestro natariego, firmado por el scout puertorriqueño Crip Rooket, está consciente de que no ha logrado nada todavía, “ya que solo he dado un primer paso” .
“Muy contento en mi primer año de jugador profesional. Me preparé mucho y cada día entrenaba más fuerte para dar lo mejor de mi en el campo de juego”, expresó Solano.
“Vendrán muchas temporadas más, primero Dios, y ahora toca esforzarme más para los retos que vienen”, agregó.
Kelvin Solano, de 17 años de edad, siempre jugó en los jardines en su recorrido por las pequeñas ligas, pero llamó la atención del busca talento boricua por la fortaleza de su brazo.
Datos de interés
“Estaba como jardinero, pero las circunstancias cambiaron y lo quisieron ver como lanzador y decidieron firmarlo en esa posición”, explicó Francisco Solano, padre del prospecto interiorano.
Según Francisco Solano, su hijo Kelvin nació con una manilla en la mano y jugó en todas las categorías en las pequeñas ligas, en las que representó a Coclé en las categorías de 10, 12, 14 y 15 años.
“Los instructores Fito Martínez y Ernesto Waysam lo ayudaron mucho en su formación como pelotero desde niño. Entrenaba con otros niños en un pequeño cuadro en Natá”, recordó Francisco.
En la campaña del año 2017, impactó por su notable desempeño en el campo de juego, lo que le abrió las puertas a la selección nacional Sub 15.
Ese año, el veloz lanzador interiorano se convirtió en uno de los puntales de Panamá en el Premundial Sub 15 de Colombia.
Por lo pronto, los Bravos de Atlanta lo están puliendo poco a poco en su academia de República Dominicana.