China podría estar rezagada en el medallero de los juegos Olímpicos de este año en Río de Janeiro, pero está ganando la competencia por los activos brasileños.
Ningún país ha hecho más adquisiciones en Brasil este año que China, que ocupa el primer lugar por primera vez en la historia, según datos compilados por Bloomberg.
Las empresas chinas han anunciado compras por 4 mil millones de dólares en Brasil en lo que va del año, el total más alto para un período comparable desde 2010.
La mayor economía de América Latina se ha convertido en un país atractivo para los compradores chinos, al tiempo que las empresas brasileñas buscan compradores que las ayuden a sobrellevar la recesión más prolongada en la historia del país en las últimas décadas.
Una caída del 50% en el real brasileño en los últimos 5 años ha aumentado el poder adquisitivo de las empresas chinas, mientras que la oposición política a las adquisiciones está resultando ser menor que en Estados Unidos y el Reino Unido. “Brasil ha dado la bienvenida a la inversión china dados los desafíos económicos que encara”, dijo en una entrevista en Hong Kong José Gallagher, jefe de fusiones y adquisiciones para Asia Pacífico en Credit Suisse Group AG.
“El apetito chino por los activos brasileños seguirá siendo elevado”.
Reducir su deuda ha sido una importante motivación para los vendedores. Camargo Correa, S.A., un constructor sede en Sao Paulo que ha estado tratando de reducir su apalancamiento, acordó en julio vender su participación del 24% en CPFL Energia, S.A. a State Grid Corp. de China.
Vale, S.A., el productor de mineral de hierro que también está vendiendo activos para reducir su deuda, acordó vender 3 buques a un grupo chino por 269 millones de dólares el mes pasado. “Muchas empresas brasileñas se están viendo obligadas a vender activos muy atractivos a buenos precios para reducir su deuda”, dijo Renato Ejnisman, jefe de banca de inversión del Banco Bradesco, S.A. en Sao Paulo.