La aplicación de taxis motocicletas de una exbanquera de Singapur se está convirtiendo en un rival clave para Grab y un caso de prueba para descongestionar Manila, una de las ciudades con las calles con mayor tránsito en el mundo.
Angkas —palabra filipina para “hacer dedo”—, propiedad de la fundadora Angeline Tham, se ha convertido en tres años en uno de los servicios de transporte compartido más populares de Filipinas con 3 millones de descargas y 27,000 conductores registrados. Incluso a pesar de que se cerró dos veces desde su inicio debido a una ley de cinco décadas contra el uso de motocicletas para el transporte público, una prohibición destinada a mejorar la seguridad vial.
La aplicación de la directora ejecutiva de 37 años ahora opera con una licencia temporal, pero espera asegurar la plena legalidad cuando los reguladores revisen la prohibición en diciembre.
Tham fundó Angkas en 2016 después de conocer el peor tráfico del mundo por experiencia propia, pasar seis horas en un día solo viajando por Manila. Argumenta que la visión de que las motos son mortales está pasada de moda y en los últimos meses ha promulgado una serie de medidas para tratar de aumentar la seguridad, incluida la creación de dos centros de capacitación que ofrecen cursos de manejo gratuitos y campañas para el uso adecuado del casco.
“Hemos podido mantener nuestro récord de seguridad en 99.9%”, dijo en una entrevista quien fuera colaboradora de JPMorgan Chase & Co. y vicepresidenta de un fondo de capital de riesgo de Softbank Group Corp. “Incluso somos más seguros que los condones”. Angkas desafía a Grab, el gigante del sudeste asiático, que promete traslados diarios más rápidos desde 50 pesos ($1) por viaje. Sin embargo, actualmente opera en un área poco definida, lo que impide esfuerzos para asegurar la financiación. Luego de protestas por el cierre de Angkas, los reguladores permitieron que siguiera operando por seis meses de prueba.