El Metro de Panamá está dando los primeros pasos para lo que sería la tercera fase de la línea 2 que inicia en San Miguelito y se extiende hasta el sector de Nuevo Tocumen.
Con aportes no reembolsables otorgados por el Banco de Desarrollo de América Latina (CAF), el Metro ya dio luz verde a la ejecución del estudio de factibilidad de la continuación de la línea 2.
Los resultados del estudio de factibilidad servirán de base “para la elaboración de la licitación para contratar el diseño y construcción de la obra civil y a la contratación del material rodante”, según un documento elaborado por el Metro.
La línea 2A, como se ha denominado el proyecto, iniciaría en San Miguelito, se extendería por la avenida Ricardo J. Alfaro (Tumba Muerto), continuará por la avenida Manuel Espinosa Batista, pasará por las avenidas Federico Boyd y Aquilino de la Guardia y terminará en el sector de Paitilla.
Dentro del concepto inicial se contempla una transferencia con la línea 1 en la estación de la iglesia del Carmen.
La extensión del recorrido oscilaría entre 9.5 kilómetros y 9.8 kilómetros, ya que dependerá si al final se descarta la conexión con la estación de la iglesia del Carmen, pero lo que si está definido es que el proyecto contará con 12 estaciones.
La línea 1 cuenta actualmente con 14 estaciones y recorre 13.7 kilómetros, y se añadirá otra estación cuando se extienda hasta el sector de Villa Zaíta. La línea 2 tiene 16 estaciones y una extensión de 21 kilómetros.
Actualmente, se construye un ramal que unirá la línea 2 desde la estación del Sur (Universidad Tecnológica) con el Aeropuerto Internacional de Tocumen. Se trata de un recorrido de 2.2 kilómetros que contará con dos estaciones.
Roberto Roy, presidente de la sociedad Metro de Panamá, comentó que los estudios que adelanta el Metro forman parte de las acciones preliminares en las planificaciones a largo plazo de todas las líneas que se proyectan construir y aclara que no implica que ya inició la ejecución del trayecto 2A.
La planificación del Metro hecha hasta el año 2040 incluye la construcción de 8 líneas para ofrecer el servicio de transporte a los residentes en el área metropolitana, que cubre las comunidades de San Miguelito, Arraiján y La Chorrera.
Los contratos de las primeras dos líneas, así como el ramal hacia el aeropuerto de Tocumen, han quedado en manos de la constructora brasileña Odebrecht y de la española FCC.
Este grupo también buscaba quedarse con el contrato para extender la línea 1 hasta Villa Zaíta, pero fue superado por el consorcio integrado por la empresa española OHL y la portuguesa Mota Engil.
Además del estudio de factibildiad, el Metro de Panamá está licitando la contratación del “diagnóstico y análisis urbanístico del área de influencia de la línea 2A”.
El contrato ha generado el interés de nueve compañías que el 4 de octubre deben entregar sus propuestas.
Para costear el estudio el Metro de Panamá tiene una partida de 200 mil dólares, fondos que son aportados por la empresa estatal, según Roy.
El diagnóstico urbanístico permitirá conocer el tipo de zonificación por donde se construiría el trayecto 2A, facilidades de movilidad que hay en los diferentes sectores, así como un panorama socioeconómico del área que será intervenida.
En el pliego de cargo se indica que el recorrido 2A, será similar a la línea 2 en cuanto a la altura y tamaño de las estaciones, así como el modelo de líneas por donde pasarán los trenes y vagones que serán de características similares a los que actualmente se utilizan en las líneas 1 y 2.
Por el momento se ha fijado que se utilizará un modelo similar a la primera línea donde se construyeron estaciones subterráneas y elevadas.
Con el recorrido 2A se busca conectar el sector financiero, hotelero y hospitalario con el sector este de la ciudad, así como con el aeropuerto de Tocumen.