Rusia volvió a producir más petróleo del que prometió en virtud del acuerdo de la OPEP a medida que el impacto de la crisis por la contaminación del oleoducto Druzhba se desvanece.
La producción promedio diaria del país sumó unos mil 545 millones de toneladas entre el 1 y el 21 de agosto, según cálculos basados en las estadísticas CDU-TEK del Ministerio de Energía, a las cuales tuvo acceso Bloomberg. Esto equivale a cerca de 11 mil 327 millones de barriles diarios, utilizando la relación de conversión estándar de 7.33 barriles por tonelada, y es la cifra más alta desde febrero.
Hasta ahora, la producción de crudo rusa en agosto se ubica unos 91 mil barriles diarios por debajo del total de octubre de 2018. Eso se compara con el recorte de 228 mil barriles diarios prometido en virtud del acuerdo con la Organización de Países Exportadores de Petróleo y sus aliados.
El repunte en la producción de petróleo rusa surge tras la crisis de Druzhba, que provocó la mayor interrupción en las exportaciones de crudo del país en décadas, cuando se encontraron cloruros orgánicos en despachos a Europa central de fines de abril.
Rusia sobrepasó lo acordado con la OPEP+ durante tres meses consecutivos tras el incidente.
El ministro de Energía ruso, Alexander Novak, declaró a principios de agosto que el país apuntaría a cumplir este mes con el objetivo de producción que acordó con la organización. El Ministerio de Energía no respondió de inmediato a una solicitud de comentarios.
Otro factor que ha impulsado la exportación de hidrocarburos de Rusia es la crisis que ha mermado la capacidad de Venezuela, en parte por las sanciones impuestas por Estados Unidos.
Según datos de la administración de Información de Energía de Estados Unidos, Rusia ya ha alcanzado el máximo de ventas en los últimos seis años.
Estados Unidos importó 61.75 millones de barriles de petróleo crudo y productos derivados del petróleo de Rusia en enero-mayo de 2019, en comparación con 56 millones de barriles en enero-mayo de 2018.
Las refinerías estadounidenses deben compensar la falta de crudo venezolano y a pesar de las diferencias entre Washington y Moscú, el crudo ruso se oferta a buen precio, lo que es aprovechado por los empresarios norteamericanos.
A pesar del incremento de las exportaciones rusas, el país todavía es el segundo mayor productor de crudo del mundo por detrás de Arabia Saudita.