El pasado jueves se liberó el informe 2019 del Global Reptrak, el estudio de reputación corporativa más importante del mundo.
La mayor reflexión de este año está relacionada al creciente riesgo reputacional de las empresas, tal como lo alertó el Director del Reputation Institute (RI), empresa que desarrolla el informe, al expresar durante su intervención en Boston que es el momento del riesgo de la pérdida de reputación, dado que el 52% del mundo tiene dudas sobre las buenas intenciones de todas las compañías.
Es una nueva era para la reputación corporativa, las compañías son examinadas en cada aspecto de sus operaciones y la opinión pública está ejerciendo una presión tremenda sobre las compañías y sus marcas.
El informe destaca que las compañías que ganarán percepciones positivas sobre su desempeño, priorizarán la responsabilidad social, aprovecharán el sólido liderazgo de sus ejecutivos serán éticas, comunicarán claramente el propósito de la marca y se involucrarán en las influencias del mercado. Según Fernando Prado, Director para América Latina del RI, “un año más nuestro estudio entre ciudadanos de todo el mundo ha confirmado que vivimos en la economía de la reputación.
Las actitudes de apoyo hacia las empresas, como la intención de comprar sus productos o recomendarlos a terceros, dependen en gran medida de cómo estas son percibidas, es decir, su reputación. Este año hemos comprobado que conseguir credibilidad y el beneficio de la duda en situaciones de crisis se vuelve cada vez más difícil, y que las dimensiones más relacionadas con la ética y la responsabilidad social de las empresas ganan relevancia para conseguir esa credibilidad”.
El top ten del ranking de las empresas con mejor reputación de este año quedó conformado por: Rolex, el Grupo LEGO, Walt Disney, Adidas, Microsoft, Sony, Canon, Michelin, Netflix y Bosch.
Compañías como Netflix y Microsoft han fortalecido su reputación.
Otros como Facebook, incluso Google, han recibido gran presión del tribunal de la opinión pública y han sido castigadas con una pérdida del valor de su reputación en el tribunal de la opinión pública.
El riesgo reputacional ya está instalado en las agendas de las empresas y la gestión de la reputación se ha convertido en una disciplina clave para proteger y preservar el valor de las marcas, así como su desarrollo en el mercado competitivo.
El autor es consultor en comunicación estratégica