La siderúrgica brasileña Usiminas anunció ayer que alcanzó un acuerdo para reestructurar casi el 75% de su deuda con bancos y tenedores de bonos, extendiendo el vencimiento en los próximos 10 años con un periodo de gracia de tres años sobre el capital.
Usinas Siderúrgicas de Minas Gerais SA, como se conoce formalmente a la compañía, firmó términos vinculantes con Banco do Brasil SA, Banco Bradesco SA, Itau Unibanco Holding SA y el banco estatal de desarrollo Bndes, que todavía necesita aprobar formalmente la renegociación.
El acuerdo, que fue anunciado en un documento regulatorio, también depende de una inyección de capital de mil millones de reales (287 millones de dólares) el 22 de julio, que fue aprobada en abril.
Las acciones preferentes de Usiminas llegaron a subir hasta un 10% tras el anuncio, que le da tiempo a la atribulada compañía para recuperar su rentabilidad en medio de una fuerte recesión en Brasil y una aguda batalla al interior del directorio.
La deuda de Usiminas aumentó a 2 mil 141 millones de dólares a fines de marzo, un alza de 4% respecto al año pasado, mientras que la posición de liquidez de la compañía cayó un 34% a 491 millones de dólares.