La Administración del presidente estadounidense, Joe Biden, no está considerando pedir pruebas de Covid-19 como requisito inminente para los viajes aéreos nacionales, dijeron personas familiarizadas con el asunto.
La posibilidad de exigir pruebas para vuelos dentro de Estados Unidos (EU) fue planteada este mes por el secretario de Transporte, Pete Buttigieg, y Rochelle Walensky, directora de los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC, por sus siglas en inglés).
La noticia provocó una oleada de reacciones de aerolíneas y sindicatos en momentos en que la industria ya sufre pérdidas financieras significativas y recortes de empleos debido a la pandemia.
El requisito de pedir pruebas para los vuelos nacionales no está siendo considerado, aunque no se descartan formalmente las opciones, dijeron las personas, pero agregaron que ninguna decisión es inminente. Una de las fuentes se mostró sorprendida de que el tema hubiera salido a la luz esta semana.
Ejecutivos de aerolíneas estadounidenses tienen previsto reunirse virtualmente con Jeff Zients, un asesor de Biden que coordina la respuesta contra el covid-19, según una persona familiarizada con el asunto. La Casa Blanca declinó hacer comentarios.
La capacidad de realizar pruebas sería un potencial obstáculo para cualquier plan de este tipo, en especial cuando Biden presiona para reabrir las escuelas con una serie de medidas de mitigación, entre ellas la realización de pruebas.
Buttigieg dijo al sitio de noticias Axios esta semana que pedir pruebas a los pasajeros antes de los vuelos nacionales está “siendo activamente discutido con los CDC en este momento”.
La secretaria de prensa de la Casa Blanca, Jen Psaki, señaló que la Administración siempre considerará medidas de seguridad, pero que “no se han tomado decisiones sobre medidas de salud pública adicionales” para los vuelos nacionales.