Protegidos con mascarillas y cuidando la distancia, cientos de cortadores recogen con cuidado los granos de café en el norte de Nicaragua, un país agrícola que lucha por sostener su frágil economía en medio de la pandemia.
El café es uno de los principales rubros de exportación de Nicaragua, con ganancias de entre $400 y $500 millones anuales, en un país con un producto interno bruto de unos $12,000 millones.
Según la Organización Internacional del Café (ICO), la producción de café registró una caída de un 8.1% en 2020, debido principalmente a la pandemia.
Nicaragua, único país de la región que no impuso confinamientos contra la Covid, logró en el ciclo cafetalero 2020-2021 mantener una producción de más de 3.4 millones de quintales oro, similar al ciclo anterior, que dejaron $437 millones, según la Plataforma Nicaragüense de Café Sostenible (Nicafés). Nicaragua inició la cosecha cafetalera 2021-2022 en octubre, ofreciendo trabajos temporales a más de 300,000 labriegos.