Alibaba Group Holding Ltd. lideró un segundo día de ventas frenéticas entre las empresas tecnológicas más grandes de China, impulsadas por el temor de que el escrutinio antimonopolio se extienda más allá del imperio de Jack Ma, e impacte a las compañías más poderosas del país.
Alibaba y sus tres mayores rivales -Tencent Holdings Ltd., el gigante de reparto de comidas Meituan y JD.com Inc.- han perdido cerca de $200 mil millones en dos sesiones desde el jueves, cuando los reguladores revelaron una investigación sobre supuestas prácticas monopolísticas en la firma de Ma.
Esta situación marcó el inicio formal de la represión del Partido Comunista no solo contra Alibaba sino, posiblemente, también contra el sector tecnológico más amplio y cada vez más influyente.
“Es muy difícil predecir el resultado de la investigación en curso del Gobierno chino a Alibaba y otras grandes plataformas de internet de consumo”, escribió en una nota Colin Sebastian, analista de Baird, quien rebajó de $325 a $285 su precio indicativo para las acciones de Alibaba que cotizan en Estados Unidos, aduciendo la “incertidumbre en torno a la supervisión del Gobierno y la posibilidad de una acción regulatoria directa el próximo año”.
El banco central de China ordenó al otro titán en línea de Ma, Ant Group Co., volver a sus raíces de servicio de pagos y reestructurar las empresas adyacentes, que abarcan desde seguros hasta fondos de dinero, lo que provocó la posibilidad de una eventual división.
Tras haber sido aclamados como los iconos de la supremacía económica y tecnológica de China, Alibaba y sus compatriotas ahora enfrentan una creciente presión de los reguladores preocupados por la velocidad con la que están acumulando influencia en áreas sensibles como los medios y la educación y ganando influencia en la vida cotidiana de cientos de millones de personas.