Los productores extranjeros de semiconductores, baterías de automóviles eléctricos y productos farmacéuticos continuarán afectando la producción estadounidense a menos que el Congreso brinde más incentivos para la producción nacional, dijeron representantes de Intel Corp. y Ford Motor Co.
George Davis, director financiero de Intel, dijo al Comité de Finanzas del Senado de Estados Unidos (EU) que los legisladores deberían considerar una amplia gama de medidas, incluidas subvenciones y créditos fiscales reembolsables, para que el país produzca los chips de microprocesamiento avanzados que tanto demócratas como republicanos argumentan son fundamentales para la seguridad nacional.
Si nos fijamos en China, Taiwán, Corea del Sur, todas las áreas donde ha habido un crecimiento sustancial en la producción de semiconductores, la inversión se ha incentivado por medio de la implementación de un conjunto coordinado de políticas”, dijo Davis. “Estados Unidos no ha adoptado esa posición”.
Existe apoyo bipartidista para impulsar la fabricación nacional, con el líder de la mayoría del Senado, Chuck Schumer, y el senador republicano Todd Young, trabajando en medidas para impulsar la competitividad de Estados Unidos con China. En unos meses, el Senado podría aceptar la propuesta, lo que proporcionaría nuevas subvenciones para que los fabricantes de semiconductores construyan nuevas plantas y creen centros regionales de innovación.
La crisis de la cadena de suministro que desencadenó la mayoría de las alarmas se refiere a los semiconductores, un componente clave de automóviles, dispositivos médicos, electrodomésticos, teléfonos y computadoras.