El ministro chino de Relaciones Exteriores abogó por la conclusión rápida de un acuerdo de libre comercio con Noruega, pero advirtió sobre la entrega de un nuevo Nobel de la Paz a la oposición china.
En 2010, la atribución de la prestigiosa recompensa al disidente chino detenido Liu Xiaobo enfrió las relaciones entre China y Noruega y provocó la suspensión de negociaciones comerciales, avanzadas en aquel entonces, que habrían podido convertir al país nórdico en el primero en Europa en firmar un acuerdo con el gigante asiático. Las negociaciones se reanudaron en 2017 tras la reconciliación entre ambos países.
“Habida cuenta del impacto de la Covid-19, la conclusión rápida de negociaciones sobre un [acuerdo de libre comercio] entre China y Noruega es de gran importancia para las relaciones y el comercio bilaterales”, afirmó Wang Yi .
“Ambas partes deben acelerar la negociación y concluirla rápidamente”, insistió. Preguntado por la nominación al Nobel del pueblo de Hong Kong --que se sublevó contra una ley china sobre seguridad--, el ministro chino advirtió contra cualquier tipo de 'injerencia'.
La nominación fue propuesta por una diputada noruega, después convertida en ministra. En el pasado, y hoy, en el futuro, Noruega rechazará firmemente cualquier intento por parte de cualquiera de utilizar el premio Nobel de la Paz para inmiscuirse en los asuntos internos de China’, declaró.