Hoy, más que nunca, toca ser cautelosos y disciplinados con el manejo del dinero. Solicitar un microcrédito en entidades que otorgan dinero con extrema rapidez y sin formalidades para cubrir un gasto que se ha dejado de pagar por la crisis económica derivaría en un sobreendeudamiento.
Para Olmedo Estrada, secretario general del Colegio de Economistas de Panamá, lo más conveniente es que los consumidores lleguen a un acuerdo de pago con las entidades financieras.
“Usted no puede seguir endeudándose para pagar deuda. Lo que se debe hacer es un arreglo de pago con la institución financiera con la que se tiene el compromiso”, recomendó.
El saldo de la deuda de los consumidores panameños en los bancos de la plaza aumentó a un ritmo interanual de 4.03% al mes de abril.
Según el último reporte de la Superintendencia de Bancos de Panamá, la deuda acumulada en la cartera de consumo (hipotecas y consumo personales) alcanzó los 29 mil 321 millones de dólares en abril de 2019, mientras que en el mismo mes de este año fue por 30 mil 504 millones de dólares.
El grueso de la deuda se concentra en la cartera hipotecaria, que sumó al mes de abril 17 mil 960 millones de dólares.
Desde el pasado mes de marzo, los bancos anunciaron la concesión de períodos de gracia y prórrogas en los préstamos para ayudar a las personas afectadas económicamente por la pandemia que no podían pagar sus deudas con los bancos.
El próximo 1 de julio empezarán a vencerse las prórrogas automáticas y comenzará la segunda fase de la moratoria. No obstante, la prórroga no será automática, lo que significa que los clientes deberán ponerse en contacto con sus entidades bancarias para encontrar una solución a cada caso.
Para Estrada, los compromisos bancarios y financieros se tienen que cumplir, por lo que es necesario crear un plan para pagar las deudas, al tiempo que finalice el plazo de la moratoria.
“Cada persona natural o jurídica sabe cuáles son sus compromisos y con qué instituciones tiene sus compromisos, por lo que debe organizarse, de manera que al momento de que se vaya reactivando la economía y reciba nuevamente ingresos, sepa cuáles son sus prioridades”.
Distingue como prioridad en el plan de pago de deuda el compromiso de la hipoteca.
“Esto es prioridad para usted y su familia”, dijo. Luego vienen los compromisos financieros de préstamos personales, automóviles y tarjetas de crédito. “A todo esto hay que hacerle frente porque la referencia que el consumidor va a tener en el futuro depende del cumplimiento de esos compromisos financieros y bancarios”.
Los bancos, por su parte, han expresado que la extensión de la moratoria se le dará a quienes enfrenten problemas financieros producto de la pandemia.
Durante los meses que dure la moratoria, los clientes no tendrán que pagar su letra mensual, que incluye una parte de capital y una parte de intereses. No obstante, esto no supone una condonación de la deuda ni de los intereses. Por lo que los clientes deben tener presente que las cuotas que se dejan de pagar en este periodo se deberán asumir durante la vigencia del préstamo.