El sentimiento de los inversionistas decayó debido a la preocupación por la agenda económica del presidente Joe Biden, mientras que el repentino aumento de los casos de la variante ómicron arrastró a las acciones.
Los operadores dijeron que los bajos volúmenes antes de las festividades exacerbaron los movimientos del mercado.
El S&P 500 sufrió su mayor caída de tres días desde septiembre, liderada por pérdidas en acciones financieras y de materiales. Los bonos cayeron, mientras que el dólar registró pocos cambios.
En tanto, los precios del petróleo se recuperaron al final de la jornada de ayer, pero terminaron en baja, lastrados por las nuevas restricciones en el mundo vinculadas a la propagación de la variante ómicron.
El barril de Brent para entrega en febrero terminó en Londres en baja de 2.72% a 71.52 dólares. El barril de West Texas Intermediate para enero cerró con caídas de 3.71% a 68.23 dólares.
“La aversión al riesgo y el aumento de casos de ómicron pesan sobre las estimaciones de demanda” de crudo, dijeron analistas de TD Securities.