WASHINGTON, D.C. Aunque no se anunciaron acuerdos nuevos como resultado de la reunión de ayer entre los presidentes de Panamá y Estados Unidos, los funcionarios panameños fueron unánimes en describir, con gran optimismo, la "buena química" que se ha creado entre Martín Torrijos y George W. Bush.
A la salida de la Casa Blanca, el propio Torrijos lo describió como "una relación no solo personal, sino elementos en una relación que nos ayudará a construir sobre agendas comunes."
"No hay anuncio nuevo [y] no hablamos de un acuerdo en materia de seguridad", declaró el Presidente panameño, respondiendo a las preguntas de La Prensa a la salida de su almuerzo con Bush.
Agregó, refiriéndose todavía al tema de seguridad, que "los panameños –dueños de nuestro propio destino, administrando el Canal– tenemos una responsabilidad de tener un Canal eficiente y seguro".
Por otro lado, Bush reafirmó el compromiso estadounidense de firmar un tratado de libre comercio con Panamá, señaló el canciller y vicepresidente, Samuel Lewis Navarro. Según Lewis, Bush expresó mucho interés en conocer los planes para la modernización del Canal y elogió la valentía política de Torrijos como "gobernante reformista".
Del lado panameño también fue evidente que el gobierno de Torrijos desea asumir un rol de mediador en las relaciones hemisféricas. Un ejemplo es el esfuerzo de Panamá por buscar consenso en torno a la elección de un nuevo secretario general de la Organización de Estados Americanos, esfuerzo que Torrijos mencionó ayer a la salida de la Casa Blanca.
Es que nuestro país debe constituirse "en un puente" para las Américas, comentó Raúl Romero, el nuevo cabildero de Panamá en Washington. Es el momento de hacerlo, observó Romero, porque "Bush necesita amigos en Latinoamérica".
Por lo demás, el lado panameño se limitó a generalidades al describir un encuentro "muy cordial", en que los dos mandatarios se hablaron "en tejano", intercambiaron recuerdos de Texas (Torrijos estudió allí), y buscaron terreno común en temas desde el Seguro Social hasta el béisbol.
Al preguntársele si él desea cambiar las relaciones entre Panamá y EU de alguna manera fundamental, Torrijos solo respondió que la política exterior es un instrumento al servicio del desarrollo de un país.
Del lado estadounidense, la Casa Blanca no quiso comentar el contenido del encuentro, pero los senadores y congresistas –con quienes Torrijos se reunió el miércoles– elogiaron la agenda reformista del nuevo Presidente panameño.
En la reunión de ayer en la Casa Blanca, el presidente Torrijos estuvo acompañado por Samuel Lewis Navarro (canciller y vicepresidente); los ministros: Alejandro Ferrer (Comercio e Industrias), Ubaldino Real (Presidencia), Héctor Alemán (Gobierno y Justicia), Ricaurte Vásquez (Finanzas); Federico Humbert (embajador de Panamá ante la Casa Blanca) y Luis Melo (asistente del Presidente).
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