Grupos de arte, de teatro, de música, podrán disponer de un espacio gratuito, no solo para practicar, sino también para llevar a escena sus proyectos.
Aunque en el despacho de la primera dama están evaluando diferentes alternativas para el edificio, la de convertirlo en un gran taller cultural parece ser la que más seduce a las autoridades. "Adecuar el edificio para transformarlo en un museo costaría mucho dinero y además, mantenerlo tendría costos altísimos. Por eso, estamos analizando diferentes alternativas para darle utilidad a la construcción", explicó Vivian de Torrijos.
Sin embargo, esto no es lo único que sucede alrededor de un edificio que para muchos es un monumento a la corrupción. La primera dama evalúa llevar a cabo una inspección del edificio acompañada por ingenieros, arquitectos y museólogos, para establecer a ciencia cierta cuál fue realmente la inversión realizada.
Vale recordar que fue el Gobierno de Taiwan el que donó una suma cercana a los seis millones de dólares para financiar el proyecto. Y que, extrañamente, el dinero fue administrado por una fundación privada que fue la que llevó adelante la construcción. "Me dieron las llaves hace dos días y aunque sé que tengo que poner a funcionar el edificio, la gente también está esperando que le digamos en qué se invirtió el dinero y si todo ha sido limpio", concluyó la esposa del Presidente.