Científicos que trabajan en la lucha contra la malaria hallaron una forma de manipular genéticamente amplias poblaciones de mosquito, lo que podría reducir drásticamente la expansión de la enfermedad letal.
En un estudio publicado en la revista Nature, investigadores del Imperial College de Londres y la University of Washington en Seattle hallaron que después de realizar cambios genéticos específicos a algunos mosquitos y permitirles reproducirse, esas alteraciones en los genes podían diseminarse a grandes poblaciones de mosquitos en algunas generaciones.
“Este es un desarrollo tecnológico emocionante, uno que espero allane el camino para solucionar muchos problemas de salud globales”, dijo Andrea Crisanti del departamento de ciencias de la vida del Imperial College, quien dirigió el estudio.
La malaria es una enfermedad infecciosa que afecta a más de 240 millones de personas y que provoca la muerte de unas 850 mil cada año.
Los expertos sanitarios instaron a la erradicación de la malaria y las metodologías de manipulación genética o exterminio de los mosquitos se han mostrado como alternativas viables a los sistemas de control existentes, como pesticidas y mosquiteros. Pero el éxito del enfoque genético depende de lograr que la modificación genética se expanda a amplias poblaciones de los insectos.
El equipo de Crisanti crió mosquitos con un gen verde fluorescente como indicador, fácilmente identificable. Los científicos permitieron a estos insectos aparearse con una pequeña cantidad de mosquitos que portaban un segmento de ADN codificado para una enzima que puede desactivar permanentemente el gen fluorescente.
Luego de cada generación, contabilizaron cuántos mosquitos aun tenían un gen verde. Los resultados mostraron que después de comenzar con casi 99% de mosquitos “fluorescentes”, más de la mitad había perdido los genes verdes en apenas 12 generaciones.
En el mundo existen unas 3 mil 500 especies de mosquitos, pero solo algunos transmiten el parásito de la malaria, el plasmodium falciparum.