Cuando percibimos que algo es bueno, tratamos de auscultar su naturaleza, para no dejarnos llevar simplemente por una impresión. Eso fue lo que ocurrió cuando en mi condición de vicerrector de la Universidad Tecnológica Oteima, entablé una conversación con el profesor Hernando Gutiérrez, que estaba viendo la posibilidad de implementar un proyecto de capacitación en el desarrollo de la creatividad con mapas mentales, certificado en Bogotá por la Fundación Ciencias de la Salud.
Nos pareció interesante la propuesta, sobre todo por mi experiencia docente de más de 30 años en la Universidad de Panamá, y pensé de inmediato, esta herramienta dará origen a un cambio de paradigma de cómo realizamos el proceso de enseñanza aprendizaje.
Luego de revisar los textos del programa, decidimos viajar a Bogotá, donde fui atendido por la magister Norma Andrea Gutiérrez, directora académica, que durante una semana me permitió conocer el programa en toda su extensión, con lo cual quedamos convencidos de que la Universidad Tecnológica Oteima, debía avalar el programa, como en efecto lo hizo.
Desde ese momento iniciamos un programa itinerante por todo el país, donde hemos dictado talleres gratuitos a más 20 mil docentes a lo largo y ancho del país, hemos certificados a más de mil docentes que han tomado este diplomado, financiado con sus propios recursos, lo cual es un indicador de la pertinencia de este programa para la función del docente.
De los testimonios que hemos tenido de los docentes, podemos rescatar la experiencia de la maestra Angélica Ávila, de la Escuela Ernesto T. Lefevre, egresada del diplomado, quien fue galardonada con el Premio Octavio Méndez Pereira, concedido por el Municipio de Panamá, como la Mejor Educadora del Año 2018. Como aspirante en ese concurso, nos correspondió el honor de presentarla, y en ese auditorio dijimos lo siguiente: “Si fuese ministro de Educación, este programa lo tomarían todos los docentes”.
Señora ministra de Educación: los 20 mil educadores que hemos sensibilizado con este programa no se han certificado, porque no disponen de los recursos para financiarlo, pero estamos seguros que sumando voluntades podemos llegar a la mayoría de los educadores, para que puedan emular a la maestra Angélica, quien reconoce que la mejor herramienta que ha utilizado en el aula son los mapas mentales como estrategia didáctica.