Para desarrollar de forma positiva a un país es necesario que todos los actores clave de la sociedad se involucren. Esto incluye a los partidos políticos, sector privado, instituciones gubernamentales, diferentes grupos de la sociedad civil, el ciudadano individual y todos aquellos gremios organizados. Es solo a través de la participación de todos, por medio del involucramiento, el debate y la formulación de propuestas integrales, que los problemas sociales que enfrenta Panamá podrían llegar a tener soluciones sostenibles en el tiempo.
Es por esto que los miembros del Movimiento Independiente (Movin), basado en sus ejes y valores, creemos que solo trabajando juntos a través de la participación ciudadana, el respeto y tolerancia a la diversidad, podemos construir ese país al que todos aspiramos.
No se trata de reemplazar a los partidos políticos, por el contrario, creemos que estos y sus estructuras son muy importantes para nuestra sociedad, y necesitamos que recuperen la confianza de la ciudadanía basándose en propuestas concretas e ideologías modernas bien definidas.
No se trata de autoproclamarnos los representantes de la sociedad civil; somos tan solo ciudadanos que queremos aportar ideas y trabajar por el país. De hecho, basados en el eje de la participación ciudadana, invitamos a otras agrupaciones e individuos a participar. Todos tenemos derecho a opinar y a proponer, ya sea que lo hagamos individualmente o de forma organizada.
No estamos a favor o en contra de un gobierno u otro. Necesitamos que los mandatarios, sin importar su partido o ideología política, actúen en beneficio de la ciudadanía, solucionen los problemas que les afectan y combatan la corrupción en todas sus formas. Sobre todo, dando el ejemplo a lo interno de su gestión. Todo servidor público que cometa alguna falta o delito debe rendir cuentas ante la justicia, sin importar el gobierno ni el partido al que pertenezca.
Panamá tiene una oportunidad histórica de cambiar y crecer de forma positiva para beneficio de todos por igual. Por ello es primordial que los ciudadanos y las organizaciones se involucren en la generación de esos cambios. Sobre todo, que se hagan con respeto, tolerancia y pensando en el rescate de los valores éticos, que tanta falta hacen en esta sociedad.
Aquellos tiempos en los que los ciudadanos no se involucraban en los temas relevantes que afectaban al país quedaron en la historia. Hoy, el ciudadano está informado, está cada día más educado y, poco a poco, comprende que en la medida que se organiza e involucra, los cambios positivos se irán generando.
Lo mejor que le puede pasar a un país es que sus ciudadanos se ocupen e involucren en los temas relevantes. Por el contrario, lo peor que le puede pasar a una nación es la indiferencia de su población.