El director del Instituto de Goeciencias de la Universidad de Panamá, Ricardo Bolaños, reveló que en el país se registran alrededor de 500 sismos por año.
No obstante, explicó que la documentación del número de sismos que ocurren en un país está muy relacionado con la cantidad de instrumentos que se tengan para poder registrarlos.
Bolaños indicó que Panamá cuenta con una red sismológica que, con excepción de Darién, cubre las demás provincias y las comarcas.
Agregó que la provincia darienita se encuentra sin instrumentos porque tiene poca población, tiene muchas zonas apartadas y no cuenta con las facilidades para instalarlos, debido a que se trata de instrumentos digitales que requieren de tecnología de comunicación moderna, como la internet.
Bolaños manifestó que por esta causa Darién es una zona poca estudiada.
Además, expresó que entre más instrumentos tengan mejor será el panorama de lo que ocurre en el país en la parte sismológica.
Por su lado, el geólogo del Instituto de Geociencias de la Universidad de Panamá Arkin Tapia destacó la importancia de educar a la población sobre los términos que se utilizan para describir estos fenómenos naturales, porque de esta manera se puede comenzar a trabajar en gestión de riesgo.
Tapia manifestó que se debe empezar a trabajar en la preparación de la población, sobre todo en las escuelas primarias y secundarias, con la realización de simulacros para que sepan qué hacer y a dónde dirigirse al momento en que ocurra un fenómeno natural.
Para el geólogo, esto es importante porque los niños y jóvenes pueden replicar en sus casas y comunidades los conocimientos adquiridos.
De hecho, indicó que la población no está educada para saber cómo comportarse al momento de un desastre natural, como se evidenció con el paso del huracán Otto, que se formó el año pasado en el océano Atlántico, cuando las personas se dirigieron hacia sus casas, acción que no era necesaria.
Tapia reiteró que falta bastante trabajo de educación en la parte de prevención y evacuación para poder alejarse del peligro, mientras ocurra.