El jefe de la diplomacia estadounidense, Mike Pompeo, se reunió con su homólogo chino, Wang Yi, en Bangkok, donde intenta desplegar la estrategia de la administración Trump para contrarrestar la influencia de China en Asia.
La desnuclearización de Corea del Norte es otro de los ejes de estos encuentros en Tailandia, donde se celebran reuniones oficiales de la Asociación de Naciones del Sudeste Asiático (Asean).
La bilateral con el ministro chino de Relaciones Exteriores tuvo lugar en medio de la tensa confrontación entre las dos grandes potencias rivales, que va mucho más allá de la pulseada comercial, cuya última ronda de discusiones terminó sin avance real.
Sin embargo, los dos hombres simularon en público querer apaciguar las tensiones, congratulándose mutuamente de un intercambio “profundo”.
“Cuando sirve a los intereses estadounidenses, estamos listos para cooperar con China”, tuiteó Mike Pompeo al final de la reunión.
Pompeo aseguró que Estados Unidos “nunca” pidió a los países del sudeste asiático “elegir” entre Washington y Pekín.
“Nuestros intereses convergen simplemente de manera natural con los suyos”, agregó a los 10 miembros de la Asean (Indonesia, Malasia, Singapur, Tailandia, Filipinas, Brunéi, Vietnam, Laos, Birmania y Camboya).
Mike Pompeo “dijo muy claramente que ni el presidente Trump ni la administración estadounidense tenían la intención de contener el desarrollo de China”, declaró Wang Yi.