Son tres los miembros de la Policía Nacional (PN) que presuntamente están vinculados a la red criminal dedicada a alterar sentencias penales, falsificar boletas de libertad y estafar a familiares de reclusos, organización que fue desmantelada el miércoles pasado a través de la Operación Reclusión.
El pasado viernes 12 de agosto, en la noche, los tres agentes fueron destituidos de la institución, aseguraron fuentes oficiales.
Pero, estos no son los únicos casos vinculados con corrupción y violación a las reglas en el seno de la entidad. Estadísticas de la Dirección de Responsabilidad Profesional (DRP) de la Policía Nacional, revelan que entre julio de 2014 y junio de 2016, se habían tramitado mil 996 investigaciones contra miembros de la Policía, que provocaron 175 destituciones. 12 de estos casos están relacionados con narcotráfico.
Solo en 2016 se han registrado 32 destituciones de policías por supuestamente cometer prácticas irregulares.
Olmedo Moreno, director de DRP, explicó que hay tres maneras de iniciar una investigación en el seno de la entidad. De oficio, que ocurre cuando se enteran de alguna situación a través de los medios de comunicación o de alguna información que les llega a la oficina.
También abren expedientes en caso de que alguna persona interponga la denuncia en la propia PN, y también investigan a su personal cuando son objeto de quejas.
En lo referente a los 12 casos vinculados al tráfico de drogas, Moreno dijo que aquí trabajaron en coordinación con las fiscalías de Drogas. Por ejemplo, mencionó el caso en el que estuvo implicado un subcomisionado de la PN en un tiroteo, en la avenida Martín Sosa, en la capital. El hecho ocurrió en octubre de 2015.
También recordó el operativo en el que se desarticuló una red de narcotraficantes en Panamá este, y donde se detectó que cuatro funcionarios de la Policía Nacional estaban implicados: dos capitanes, un sargento y una oficial. El suceso se registró en marzo de 2015. “Nosotros mismos nos depuramos. Estos casos son judicializados. Los miembros de la Policía Nacional tienen que estar claros en sus principios de integridad para no afectar a la imagen de la institución”, agregó Moreno.
El PAPEL DEL GIA
En abril pasado, el Departamento de Estado de los Estados Unidos, en un informe, resaltó que las instituciones de seguridad y de justicia de Panamá siguen siendo susceptibles a la corrupción y al narcotráfico.
Además, dejaron en evidencia las dificultades que tiene la fuerza pública para perseguir los delitos de lavado de dinero, al igual que los crímenes financieros complejos. Ese mismo mes, el presidente de la República, Juan Carlos Varela, anunció la conformación del Grupo Interinstitucional Anticorrupción (GIA), que de acuerdo con el Decreto Ejecutivo No. 209, que lo creó, tiene como misión promover acciones contra los actos de corrupción y de delincuencia organizada a lo interno de los organismos de la fuerza pública. El GIA está bajo el paraguas del Consejo de Seguridad Nacional, y es coordinado por Bolívar Medina Domínguez, quien fue nombrado en el cargo en julio pasado.
De acuerdo con lo que explicó el ministro de Seguridad Pública, Alexis Bethancourt Yau, el GIA jugó un papel importante en el desmantelamiento de la red de presunta corrupción que operaba en el sistema penitenciario.
El ministro agregó que el GIA recibió la información de lo que ocurría en las cárceles del país, y con su recurso humano apoyó al Ministerio Público y a la Dirección de Información Judicial.
El exdirector de la Policía Nacional Oswaldo Fernández (1991-1995) señaló que es bueno que la propia Policía saque a las unidades malas, que es bastante bajo, en relación con la cifra global. Siempre habrá alguno que rompa la regla. Es bueno que las entidades tengan los procedimientos necesarios para sacar a estas unidades y ponerlas a órdenes de las autoridades competentes”, precisó.