Al principio, por allá en el año 2006, no era tan difícil conseguir entrevistados. Nadie le temía y hasta la atendían con gusto. Pero eso pronto cambió. Incluso, en el gobierno anterior fue vetada por el propio Ricardo Martinelli (2009-2014), el mismo que en campaña –cuando quería manipular la opinión pública– sí le daba entrevistas.
“No querían cuestionamientos o simplemente la orden directa de Palacio era no aceptar entrevistas”, dice Flor Mizrachi, quien hoy, en la XI Feria Internacional del Libro de Panamá, en Atlapa, presenta “Contra las cuerdas”, un compendio de 65 entrevistas publicadas en la sección dominical “Knockout”, del diario La Prensa.
Mizrachi recuerda ahora cómo empezó todo.
¿Desde cuándo asumiste el ‘Knockout’?
Desde octubre de 2006. La primera entrevista fue a Sami Sandoval [acordeonista típico]. La hice para reemplazar a Paco Gómez [Nadal], que se encontraba muy ocupado. Cuando asumí [la sección], cambió. Pero fue cambiando paulatinamente. Me di cuenta que podía repreguntar, hacer entrevistas a personajes controversiales. Cuestionar. El Knockcout dejó de ser sutil... se fue convirtiendo en un cuestionamiento de un periodista hacia el entrevistado. En un principio no eran personajes controvertidos, entre ellos estaban Pedrito Altamiranda, Tony Fergo... Después fui variando a políticos, siempre me ha gustado la parte política
¿Cuántas entrevistas tiene ‘Contra las cuerdas’?
Tiene un total de 65. Y abre con una a Jean Figali cuando tenía el lío de las tierras en Amador. Él no daba entrevista. Y cierra con María José Paiz Arias, una niña de 16 años con síndrome de Down que me marcó mucho. Figuran entrevistas como al expresidente de la República Martín Torrijos, artistas como Rubén Blades, también deportistas como [el boxeador] Roberto Durán.
¿Cómo escoges a los personajes?
Busco a quien tenga algo importante que decir; a los que se requiere cuestionar. A personajes que nunca habían dado una entrevista, otros por su importancia a nivel internacional o porque son muy cínicos, y otros porque tenían la moral para cuestionar a los demás. Igualmente los escojo por el tema del momento, como fue recientemente al diputado Rubén De León, electo [en julio pasado] presidente de la Asamblea Nacional. También trato de que sean entrevistas exclusivas. Entrevisté a Cristina Saralegui y a Juan Pablo Escobar, hijo de Pablo Escobar.
¿Los personajes más sinceros?
Los niños. Fue el caso de la entrevista a Arturo de Obaldía, de 10 años. Él está más enterado de las noticias que muchos adultos, y a María José Paiz Arias, una joven de 16 años que nos da una la lección de humanidad.
¿Y los más sinceros, entre los políticos?
José Luis Popi Varela [diputado panameñista].
¿Los más preparados?
Jorge Alberto Rosas y Pedro Miguel González [ambos diputados].
¿Los más hábiles ante el ‘Knockout’?
Se juran los hábiles; son los que dicen “paso”.
¿Al que menos le creíste cuando te respondía?
A la mayoría de los políticos.
¿Los más cínicos?
El diputado Javier Patacón Ortega y Alma Cortés. [exministra de Trabajo].
¿El que más admiraste?
Agustín Clement, porque ha sido uno de los pocos que ha anunciado en este país su unión formal con otro hombre.
¿Los más graciosos?
Por sus respuestas, Rubén Darío Paredes. Dijo que había mandado a cerrar los medios [en plena dictadura militar] para fortalecer la democracia. Andrés Vega Domplín, que dijo que como legislador no presentó ninguna ley. No era su ambiente, aseguraba. José Muñoz, cuando era presidente de la Asamblea, indicó que no sabía dónde estaba la corrupción en esa institución, no la veía. Y Franz Wever [exdiputado y actual secretario general de la Asamblea] que sostuvo que no sabía por qué la gente no lo quería. Igual Benicio Robinson, quien se declaró un perseguido de Ricardo Martinelli.
¿Los más egocéntricos?
Alberto Vallarino, exministro de Economía y Finanzas; Jaime Alemán, exembajador de Panamá en Estados Unidos, y Boli Bárcenas, publicista y directivo de la Autoridad del Canal.
¿Los difíciles?
Al principio no fue tan difícil que me aceptaran las entrevistas. Simplemente les decía que les haría preguntas rápidas con respuestas breves, pero no sabían cómo era el contenido de las preguntas. Después eso fue cambiando y sí hay gente que ha dicho que no últimamente. Sobre todo en el gobierno pasado.
¿Qué significa para ti que La Prensa publique este compendio?
Es un honor que se haga esta publicación para conmemorar los 35 años de su fundación.