Un nuevo escollo registran las diligencias de exhumación de las víctimas de la invasión del 20 de diciembre de 1989.
La fiscal de Descarga de Homicidios y Feminicidios, Geomara Guerra, dijo que ya no serán 14 los casos a investigar, sino que podrían ser muchos más.
Ello, a raíz de que durante las exhumaciones se llevaron la sorpresa de que en algunos casos, si bien las lápidas están identificadas con el nombre de la presunta víctima, en la tumba no se han encontrado restos óseos.
Guerra, quien el año pasado inició las diligencias luego de la repertura de 14 casos ordenada por el Segundo Tribunal Superior, dijo que muchas de las víctimas que fueron llevados al Jardín de Paz no se identificaron debidamente. “Hay placas que identifican tumbas, pero debajo no se encuentran los restos de las personas que inhumaron”, manifestó.
Hasta ahora se han sacado 10 osamentas y, en proceso hay 12 más. Todo esto, dijo, se le ha puesto en conocimiento a los familiares.
También adelantó que las pruebas de ADN a los restos podrían efectuarse en Costa Rica, donde hay laboratorios con certificación internacional para hacer pruebas a restos enterrados hace más de 30 años.
José Luis Sosa, secretario ejecutivo de la Comisión del 20 de Diciembre de 1989, que busca esclarecer la verdad sobre la invasión de Estados Unidos a Panamá en 1989, manifestó que los trabajos de exhumación, previstos a concluir el próximo 20 de marzo, se extenderán, hasta por dos meses más.
La Comisión 20 de Diciembre fue creada mediante un decreto ejecutivo en 2016, firmado por el entonces presidente Juan Carlos Varela y su canciller Isabel de Saint Malo de Alvarado, y se le dio un plazo de dos años para cumplir sus funciones.
Sin embargo, los fondos ($916 mil 661) no fueron aprobados sino hasta abril de 2017, por lo que la Comisión, presidida por el rector de la Universidad Santa María la Antigua, Juan Planells, pidió un año adicional, hasta el 1 de abril de 2019. De ahí se les otorgó otro plazo, que vence el 1 de abril de 2020.