Exrepresentantes de corregimiento y funcionarios que no obtuvieron la curul, así como más de mil asistentes administrativos, es lo que se encuentra en la abultada planilla de la Asamblea Nacional (AN), que el actual diputado presidente, Marcos Castillero, lidera desde julio 2019.
Tras la publicación de que Castillero recibió la institución con 2 mil 335 empleados y que al 30 de mayo de 2020 eran 5 mil 428, un aumento de 132% en contrataciones, Castillero no brindó ninguna explicación, pese a otras 5 llamadas ayer y mensajes a su equipo de prensa y a su celular.
El 9 marzo se anunció el primer caso de coronavirus en Panamá. Desde ese mes y hasta al 16 de junio pasado, según reporta la Contraloría, en la Asamblea se han contratado 490 funcionarios (entre permanentes y eventuales).
Ya en la Asamblea había una cantidad “exagerada” de funcionarios y que la cantidad sea mayor ahora “lo hace más preocupante por la situación socioeconómica del país y que la entidad no se ha vuelto más efectiva ni productiva... Es un golpe, una bofetada a la ciudadanía y, yo como diputado, me siento bien apenado”, se lamentó el diputado independiente Juan Diego Vásquez.
En marzo de 2020, ingresaron a la planilla del diputado Eugenio Bernal (PRD), del circuito 9-3, dos exrepresentantes de Veraguas del quinquenio pasado: Camilo Cisneros y Ricardo Toribio, de los corregimientos El Pantano y El Alto. Uno como secretario II y el otro como chofer.
De igual manera, en 2020 se sumaron a la planilla de Bernal, Ismael Forbes y Isaac Sánchez, quienes aspiraron al puesto de representante en Calovebora y Santa Fe. Sus contratos son de agente de seguridad y de promotor comunal.