Vladimir Putin dijo que obtendrá “sus objetivos” en Ucrania “por la negociación o por la guerra”, en una conversación telefónica ayer con su homólogo francés Emmanuel Macron, afirmó la Presidencia francesa.
El líder ruso recalcó además que “no era su intención” atacar centrales nucleares ucranianas, y que está dispuesto “a respetar” las normas del Organismo Internacional de la Energía Atómica, indicó el Palacio del Elíseo.
Durante su conversación de una hora con 45 minutos, Macron encontró a Putin “muy decidido a conseguir sus objetivos”, entre ellos, “lo que el presidente ruso llama ‘desnazificación’ y neutralización de Ucrania”.
La discusión telefónica, a petición de Macron, es la cuarta desde el inicio de la ofensiva rusa.
Mientras los bombardeos a las ciudades continuaron, en el día 11 de la invasión, Macron instó a Putin a que su ejército no pusiera en peligro a civiles, de acuerdo con el derecho internacional, algo que, según el dirigente ruso, no está pasando. El francés respondió diciendo que es “el ejército ruso el que está atacando”, y que no tiene “motivos para creer que el ejército ucraniano está poniendo en peligro a civiles”.
Rusia advierte a vecinos de Kiev sobre aviones de guerra
Rusia advirtió ayer a los países vecinos de Ucrania del riesgo que supone acoger aviones de guerra ucranianos utilizados en el conflicto entre ambos Estados.
“Prácticamente, toda la aviación del régimen de Kiev apta para el combate fue destruida. Pero sabemos por una fuente segura que algunos aparatos ucranianos volaron hacia Rumania y otros países vecinos”, dijo el portavoz del Ministerio de Defensa ruso, Igor Konashenkov.
“La utilización de redes de aeródromos de estos países como base para aviones militares ucranianos y su uso posterior contra las fuerzas armadas rusas podría ser considerado como una implicación de estos países en el conflicto armado”, dijo.
“Eso es pura retórica para desviar la atención de lo que está ocurriendo realmente en el terreno: civiles muertos, normas de un conflicto armado que están siendo burladas”, dijo el primer ministro rumano, Nicolae Ciuca, a una televisora.
El gobierno ruso “ya puede intentar meternos miedo [...], no tenemos ninguna razón para sentirnos amenazados”, agregó.
Ciuca mencionó un incidente reportado por el ejército rumano el 24 de febrero, primer día de la ofensiva rusa, cuando un avión de combate ucraniano fue interceptado en el espacio aéreo rumano y obligado a aterrizar. El piloto explicó que había tenido problemas técnicos a bordo, según Bucarest.
“El avión volvió a despegar [el 1 de marzo] no armado desde Rumania, justo para evitar cualquier posible acusación” por parte de Moscú, subrayó el primer ministro, precisando que las autoridades rumanas transparentaron el incidente.
Ucrania, invadida desde el 24 de febrero por el ejército ruso, insta a los países occidentales a establecer una zona de exclusión aérea sobre su territorio, algo que la OTAN rechazó, alegando un fuerte riesgo de confrontación directa con Moscú.
El sábado, el presidente ruso, Vladimir Putin, advirtió que Rusia consideraría como cobeligerante a cualquier país que intente imponer una zona de exclusión aérea en Ucrania.
Ayer, en el día 11 desde la invasión, “el segundo intento para comenzar a evacuar a cerca de 200 mil personas” del puerto ucraniano de Mariúpol “fue interrumpido entre devastadoras escenas de sufrimiento humano”, dijo la Cruz Roja.
“La columna para evacuar a la población civil no salió de Mariúpol porque los rusos reagruparon sus fuerzas y comenzaron a bombardear la ciudad”, afirmó en Facebook el gobernador de la región, Pavlo Kirilenko.
Entretanto el presidente de Ucrania, Volodimir Zelenski, denunció que las tropas rusas se preparan para bombardear Odesa, el principal puerto de Ucrania, donde viven cerca de un millón de personas. Informó que también destruyeron el aeropuerto de Vinnytsia.
El Ministerio ruso de Defensa anunció haber destruido el aeródromo militar de Starokonstantinov.