Estados Unidos (EU) dijo ayer que sigue creyendo que el mandatario ruso, Vladimir Putin, no tomó aún una “decisión final” sobre si invadir o no Ucrania, pero que “podría actuar con poca o ninguna advertencia”.
Así lo indicó el portavoz del Pentágono, John Kirby, quien también anunció que el secretario de Defensa de EU, Lloyd Austin, viajará a Europa desde hoy y tendrá reuniones en la OTAN (Bruselas), Polonia y Lituania.
Kirby tambien criticó a China por su “apoyo tácito” a Moscú, que tildó de “profundamente alarmante y, francamente, aún más desestabilizador para la situación de seguridad en Europa”.
Mientras, el portavoz del Departamento de Estado, Ned Price, dijo que EU no ha visto “ninguna señal concreta de desescalada” en la frontera entre Rusia y Ucrania.
“Es una clara posibilidad, quizás más real que nunca, que Rusia decida proceder con una acción militar”, dijo.
Pero aseguró que EU cree que la vía diplomática “sigue siendo viable” para superar la crisis. De hecho, el primer ministro británico, Boris Johnson, y el presidente estadounidense, Joe Biden, consideraron que “queda una oportunidad crucial para la diplomacia”, tras sostener ayer una llamada telefónica, dijo el portavoz de Johnson.
“El primer ministro y el presidente Biden se informaron mutuamente de sus recientes discusiones con sus colegas dirigentes mundiales. Estuvieron de acuerdo en que todavía queda una oportunidad crucial para la diplomacia y para que Rusia renuncie a sus amenazas a Ucrania”, acoto.
Los mandatarios reiteraron que una incursión en Ucrania “comportaría una crisis prolongada para Rusia, con daños considerables tanto para Rusia como para el mundo”.
En este contexto, el secretario general de la ONU, Antonio Guterres, manifestó en reuniones telefónicas con los jefe de la diplomacia rusa y ucraniana su “profunda preocupación ante las tensiones crecientes”.
Mientras, el Consejo de Seguridad realizará el jueves una reunión sobre Ucrania y la aplicación de los acuerdos de Minsk alcanzados en 2014 y 2015 para pacificar el este del país.
Por su lado, el presidente ucraniano, Volodimir Zelenski, decretó ayer una “jornada de unidad” para mañana que, según los medios, sería la posible fecha de un ataque ruso.
Pero Rusia indicó ayer que existe una “posibilidad” de resolver la crisis ucraniana gracias al diálogo con los países occidentales y anunció el fin de algunas maniobras militares, pese a que el Pentágono afirmó que durante el fin de semana los rusos reforzaron su dispositivo militar en las fronteras de Ucrania, donde ya hay más de 100 mil soldados concentrados desde hace semanas.
La vía del diálogo “no se ha agotado, pero tampoco puede durar indefinidamente”, dijo el jefe de la diplomacia rusa, Serguéi Lavrov, y agregó que su país está dispuesto a 'escuchar contrapropuestas serias”.
Rusia “no invadirá Ucrania a menos que nos provoquen para hacerlo”, declaró, por su parte, el embajador ruso ante la Unión Europea, Vladimir Chizhov, al diario británico The Guardian.